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La Conferencia sobre género por un mundo mejor

publicado 26 enero 2011 actualizado 26 enero 2011

“Puede haber un mundo mejor”–fue el clamor de los casi 400 asistentes de 87 países que participaron en la Conferencia Mundial de la Mujer de la IE celebrada en Bangkok del 20-23 enero.

Los representantes de los trabajadores de la enseñanza y la educación, provenientes de organizaciones miembros afiliadas a la IE, se reunieron con compañeras/os de agencias de la ONU, la Agrupación Global Unions y la comunidad de ONG.

El Secretario General de la IE, Fred van Leeuwen, dio la bienvenida a los participantes expresando: “La IE ha apoyado el reconocimiento y la implementación de los derechos de las niñas y las mujeres en la educación, en los sindicatos y en la sociedad, desde su fundación en 1993".

El Secretario General Adjunto de la IE, Jan Eastman, observó que en muchas regiones de la IE, especialmente en África, la mayoría de los miembros sindicales en la educación son mujeres, lo que refleja con mayor amplitud la mano de obra de la profesión docente. No obstante, la dirección de muchos sindicatos sigue estando dominada por hombres.

La observación de la Sra. Eastman, que los progresos son visibles, pero lentos e irregulares, dio lugar a un debate entre los participantes sobre los caminos a seguir, a través del análisis y la experiencia compartida, para llevar a cabo esfuerzos individuales y sindicales con el fin de lograr cambios reales y duraderos.

Los participantes insistieron en el rol y la responsabilidad de los sindicatos de docentes para la creación de un mundo fundamentado en la igualdad de género. También estuvieron de acuerdo en que las Redes de Mujeres de la IE son una herramienta clave para obtener resultados, conseguir que haya más líderes mujeres y lograr una mejor educación de los líderes hombres y mujeres.

Los participantes encontraron elementos comunes en cuestiones que atañen a todo el planeta, de modo que buscaron respuestas comunes y coordinadas. El acceso y la participación a una educación pública de calidad para las niñas y las mujeres analfabetas, que conduzca al pleno empleo y al trabajo decente para las mujeres, con igualdad salarial e igualdad de oportunidades de progreso, fue un objetivo crucial.

Otros temas que se debatieron en el evento fueron cómo los estereotipos en la educación suponen un obstáculo para las niñas; la potenciación política de la mujer; la violencia contra niñas y mujeres; el fortalecimiento de los servicios públicos, y el acceso a la sanidad.

Aunque muchos países tienen, o van a pasar a tener, mandatos legales claros para garantizar la igualdad de género, la vida cotidiana de muchas mujeres no llega a reflejarlo.

Las mujeres hablaron en Bangkok en nombre de muchas otras que quieren ver las políticas implementadas a todos los niveles, y mejoras concretas para las niñas y las mujeres, en especial los grupos vulnerables o marginados, como son las niñas y las mujeres migrantes, indígenas, procedentes de zonas rurales, pobres y analfabetas.