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Portugal: 25 000 docentes salen a las calles para exigir respeto y mejores condiciones laborales

publicado 20 mayo 2026 actualizado 22 mayo 2026

El 16 de mayo, alrededor de 25 000 docentes marcharon en Lisboa en una gran manifestación nacional convocada por la FENPROF, organización afiliada a la Internacional de la Educación. Profesionales de la educación de todo el país se unieron para transmitir un mensaje rotundo: “Somos docentes. Construimos el futuro. ¡Exigimos reconocimiento AHORA!”.

La movilización reflejó el creciente descontento respecto a la forma en que se está llevando a cabo la revisión del Estatuto de la Profesión Docente. De acuerdo con la FENPROF, si bien este proceso representa una oportunidad fundamental para mejorar el estatus de la profesión y hacer frente a la creciente escasez de docentes, el Gobierno no está actuando.

El personal docente denunció la falta de medidas específicas por parte del Ministerio de Educación y del Gobierno a la hora de abordar los graves problemas que afectan a la profesión. Estos comprenden la desvalorización de la carrera profesional, la excesiva carga lectiva, la precariedad laboral, las dificultades para acceder a la jubilación y la ausencia de políticas diseñadas para alentar a la juventud a unirse a la profesión docente.

Durante la manifestación, las personas docentes reivindicaron políticas que otorguen a la profesión el reconocimiento y el respeto que merece, buenas condiciones laborales, así como el establecimiento de una carrera profesional que valore adecuadamente al profesorado y retenga a los profesionales en las escuelas. Por otro lado, reafirmaron su compromiso con la educación pública como pilar fundamental de la democracia, la igualdad de oportunidades y la cohesión social.

Asimismo, las personas participantes se comprometieron a apoyar activamente la huelga general, prevista para el 3 de junio, en contra de la reforma de la legislación laboral que el Gobierno sigue impulsando a pesar de la firme oposición de las personas trabajadoras.

La protesta representó una poderosa muestra de unidad y determinación por parte del profesorado portugues en defensa de sus derechos y del futuro de la educación pública.