Ei-iE

Un movimiento australiano reclama una mejor atención de parte del gobierno para los niños refugiados

publicado 27 noviembre 2014 actualizado 18 diciembre 2014

Un grupo de destacados australianos está encabezando un movimiento que insta al gobierno de Australia a mejorar el cuidado de los niños que buscan refugio en el país.

Un grupo ecléctico compuesto por representantes célebres del mundo del arte, los negocios, la religión y la política ha levantado la voz para lanzar el movimiento “Somos mejores que esto”, que centra su atención en el trato injusto que reciben los niños refugiados en los campos de detención.

“Este movimiento se creó porque un grupo de personas sentimos que no había ninguna voz para los niños que están recluidos en los campos de detención australianos”, dijo el actor Bryan Brown, portavoz de la presentación de la campaña. “Todos los australianos deseamos que las dos grandes fuerzas políticas nos escuchen cuando decimos que creemos que podemos hacerlo mejor de lo que lo estamos haciendo actualmente en lo que se refiere a la gestión de los niños que buscan refugio”.

A finales de septiembre había 789 niños retenidos por el gobierno australiano en los campos de detención. De este número, 459 estaban detenidos en el continente, mientras que otros 144 se encontraban en la Isla de Navidad. Un tercer grupo de 186 niños, que estaba en la isla de la República de Nauru, al noreste de Australia, nunca tendrá permitida la entrada en el país, aunque estos niños logren obtener la condición de refugiados.

Como parte del movimiento, se ha creado una página web(en inglés) que proporciona una petición en línea, herramientas para la acción e incluso una canción que se puede comprar y cuyos beneficios se destinan a apoyar la campaña.

En contra de los convenios internacionales

Hace un año, en una carta enviada al primer ministro australiano, Tony Abbott, la Internacional de la Educación (IE) manifestó su preocupación por el hecho de que las necesidades educativas de los niños refugiados no eran satisfechas y declaró que la decisión del gobierno de contratar empresas privadas y a trabajadores insuficientemente cualificados para desempeñar el cargo de docentes, con el fin de abordar el problema de los escasos recursos educativos en la Isla de Navidad, era inaceptable.

El Secretario General de la IE, Fred van Leeuwen, recordó al primer ministro que el rechazo de Australia de proporcionar una educación adecuada a los niños representaba un “incumplimiento de las obligaciones de Australia en virtud de la Convención sobre los Derechos del Niño”.