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Nuevas oficinas para el sindicato de la educación de Ucrania: un signo de esperanza para los educadores ucranianos

publicado 3 marzo 2015 actualizado 4 marzo 2015

Gracias a la solidaridad y al apoyo económico, los docentes de Ucrania vuelven a tener un hogar para su sindicato y algo que celebrar en medio del conflicto que actualmente divide al país.

Después de que sus oficinas sindicales de Kiev quedaran destruidas por los incendios hace más de un año, durante los violentos enfrentamientos que se produjeron entre los manifestantes y la policía, cientos de miembros del Trade Union of Education and Science Workers of Ukraine (STESU) de Ucrania se quedaron completamente abandonados y desprotegidos.

Actualmente la situación está mejorando después de que el sindicato firmara un acuerdo para establecerse en una nueva oficina, sufragada con la ayuda del fondo de solidaridad creado por la Internacional de la Educación (IE) y su región europea, el Comité Sindical Europeo de la Educación (CSEE).

El Presidente del STESU, Georgiy Trukhanov, expresó su agradecimiento por esta asistencia financiera en nombre del sindicato en una carta enviada tanto al Secretario General de la IE, Fred van Leeuwen, como al Director del CSEE, Martin Rømer.

«Los docentes, los estudiantes y toda la nación ucraniana soportan la carga de las consecuencias de la guerra, de la ocupación y de la profunda crisis económica causada por ellas. La solidaridad internacional y el apoyo que nos han ofrecido nos demuestran que no estamos solos en esta situación», escribió Trukhanov.

El fondo de solidaridad se puso en marcha el pasado mes de marzo, cuando la IE y el CSEE movilizaron a sus miembros para apoyar a sus compañeros ucranianos. Ese mismo mes, la IE envió a una delegación internacional a Ucrania con el fin de ayudar al STESU a encontrar nuevas oficinas y de alentar a sus propios miembros a pasar a la acción.

«Aunque los educadores ucranianos están lejos de poder vivir en condiciones de seguridad y el conflicto en el país está lejos de finalizar, la compra de nuevas oficinas ayudará al STESU a hacer frente a esta difícil situación», afirmó Rømer, añadiendo que se requiere una constante solidaridad para ayudar al sindicato a asumir los grandes retos que le aguardan.

La pérdida de sus oficinas el pasado mes de febrero solo agravó los obstáculos a los que se enfrentan el STESU, los docentes y todo el país de Ucrania. Además de la gran inestabilidad política provocada por las protestas contra el Gobierno y la anexión de Crimea, el sector educativo se vio amenazado por una propuesta de recorte presupuestario del 20 por ciento, una reducción de los salarios y un aumento de las horas de trabajo. Sin embargo, a pesar del difícil entorno, el sindicato consiguió imponerse e impedir estos recortes presupuestarios.