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La IE pide que se respeten los derechos de los migrantes y los refugiados

publicado 17 diciembre 2015 actualizado 6 enero 2016

Con ocasión del Día Internacional del Migrante, la Internacional de la Educación quiere recordar a los Gobiernos y a la comunidad internacional su deber de garantizar el respecto y la protección de los derechos de los migrantes, de los refugiados y de las personas desplazadas.

El hecho de que sólo uno de cada dos niños refugiados esté recibiendo una educación primaria pone de manifiesto lo profundamente entremezcladas que están las cuestiones de educación y migración. En el contexto de la actual crisis migratoria, la IE ha publicado una declaración sobre el Día Internacional del Migrante en la que alienta a los responsables políticos a garantizar los derechos de los migrantes, tanto en la política como en la práctica.

La declaración de la Internacional de la Educación (IE) subraya el vínculo que existe entre los derechos de los migrantes y la educación, y pide a los Gobiernos que “reconozcan los derechos humanos y las contribuciones de los migrantes, del personal de apoyo educativo y de los docentes migrantes y refugiados a todas las formas de desarrollo”. La organización solicita asimismo un trabajo decente para todos los trabajadores y trabajadoras, e igualdad de trato para los docentes migrantes, el personal de apoyo educativo y los docentes refugiados, lo que incluye igualdad de condiciones de trabajo y acceso a una protección social, y reclama a los responsables políticos que tomen medidas concretas e inmediatas para garantizar una educación pública de calidad gratuita para todos los niños y niñas migrantes y refugiados.

Labor y política internacional en materia de migración

La declaración precisa que “incluso en países donde, en teoría, se respetan los derechos humanos, incluidos los derechos sindicales, los migrantes suelen realizar más que nada trabajos precarios. Además, muchas veces, a los docentes y demás educadores migrantes y refugiados no se les reconocen sus cualificaciones, lo que da lugar a un importante ‘desaprovechamiento de cerebros’ y a dificultades personales y familiares”.

Tener que acostumbrarse a un nuevo idioma y tener que adaptarse después de haber perdido quizás varios cursos escolares son algunos de los problemas que afectan a los niños que, junto con sus familias, han tenido que abandonar sus hogares en países como Siria e Irak, por citar dos de ellos.

A lo largo de los años, la IE y sus organizaciones miembros han estado defendiendo y promoviendo los derechos de los docentes, el personal de apoyo educativo y los niños migrantes y refugiados. Algunas de estas iniciativas aparecen destacadas en el portal de la IE dedicado a los docentes migrantes.

En la resolución sobre “La educación y las personas desplazadas”, que fue aprobada durante el Congreso Mundial de la IE el pasado mes de julio, se estableció el compromiso de proseguir con el trabajo de la organización para apoyar los esfuerzos de las organizaciones miembros enfocados a educar a los niños refugiados, a presionar a los Gobiernos para que proporcionen recursos económicos adecuados, y a trabajar en estrecha colaboración con su asociado, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El Consejo Ejecutivo de la IE también debatió durante su 47ª reunión, celebrada el 16-19 de noviembre en Bruselas, Bélgica, un documento de reflexión titulado “ Realising the right to education of refugees and migrant children and their families” (Hacer realidad el derecho a la educación de los niños refugiados y migrantes y sus familias).