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Cumbre Mundial Humanitaria para abordar las cuestiones urgentes de la crisis de los refugiados

publicado 23 mayo 2016 actualizado 26 mayo 2016

En la primera Cumbre Mundial Humanitaria que se está celebrando en Estambul, representantes de la educación reclaman a los responsables políticos que garanticen el acceso a la educación de todos los niños y niñas desplazados.

Esta cumbre organizada en Turquía, que se celebra del 23 al 24 de mayo, es fruto del llamamiento mundial a la acción del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon y congrega a la comunidad internacional para reafirmar su solidaridad con las personas afectadas por las crisis.

De acuerdo con los organizadores de la cumbre, las necesidades humanitarias de hoy son las mayores desde la Segunda Guerra Mundial. En los primeros meses de 2016, necesitaban asistencia humanitaria 125 millones de personas. Más de 60 millones se han visto obligadas a desplazarse.

Consulta mundial

Al convocar la Cumbre Mundial Humanitaria, el Secretario General pidió que las soluciones que se busquen a los desafíos cada vez mayores que enfrenta el sistema humanitario se basen en la experiencia de todas las partes integrantes significativas. A lo largo de 18 meses, se ha llevado a cabo un proceso de consulta a escala mundial que ha recopilado las opiniones de las personas afectadas, gobiernos, sociedad civil, organizaciones humanitarias y del sector privado, entre otros interlocutores. La consulta abarca a más de 23 000 personas de 153 países, lo que la convierte en la consulta sobre acción humanitaria más amplia hasta la fecha.

En Estambul, líderes mundiales de gobiernos, empresas, organizaciones de asistencia, sociedad civil, comunidades afectadas, organizaciones religiosas, organizaciones no gubernamentales internacionales y nacionales, personalidades académicas, diáspora y jóvenes se reúnen dispuestos a contraer compromisos de actuación decididos, a forjar nuevas asociaciones con las que salvar vidas y a sacar a la luz las innovaciones que ayudan a reducir el sufrimiento y a defender la humanidad en los tiempos de crisis.

La dimensión educativa

El sindicato alemán Gewerkschaft Erziehung und Wissenschaft (GEW), afiliado a la Internacional de la Educación (IE), suscribió la carta abierta dirigida por la organización Campaña Global Alemana por la Educación (GGCE) a la Canciller alemana, Angela Merkel, al Ministro de Asuntos Exteriores, Steinmeier, y al Ministro de Desarrollo, Müller. La carta pide al gobierno alemán que defienda la importancia de la educación durante dicha cumbre y demuestre su implicación mediante los adecuados compromisos de financiación.

Los signatarios de la carta recuerdan al gobierno que “todas las personas tienen derecho a la educación, en todo momento, incluidos los momentos de catástrofes, crisis y conflictos”. Abogan por un acceso a la educación sin barreras y no discriminatorio para los niños y niñas que se encuentran en situaciones de emergencia. “Dar a cada niño y niña esta oportunidad es una respuesta importante y necesaria en la crisis mundial de los refugiados”, afirma la carta.

Impulso internacional

La GGCE acoge con satisfacción que el gobierno alemán considere la educación como uno de los pilares de su política humanitaria y de refugiados. Sin embargo, el sindicato cree que no debe limitarse a los esfuerzos bilaterales sino que debería adoptar una dimensión coordinada y multilateral.

Con respecto al nuevo fondo La educación no puede esperar, que se creará en la Cumbre de Estambul, los signatarios de la carta reclaman que las inversiones del gobierno alemán sirvan para solucionar algunos de los problemas más acuciantes que padece la educación en estos tiempos de crisis:

  • Más de 75 millones de niños y niñas entre tres y 18 años de edad no tienen acceso a la educación debido a catástrofes provocadas por crisis y conflictos;
  • Más de la mitad de los niños y niñas de Siria refugiados en países vecinos no asisten a la escuela;
  • De acuerdo con el Overseas Development Institute (ODI), las carencias educativas necesitan al menos 8500 millones de dólares para escolarizar a 75 millones de niños y niñas que no van a la escuela;
  • En los últimos diez años, sólo el 2 % de los recursos dirigidos a ayuda humanitaria se invirtieron en educación

Inversiones

La GGCE reclama una aportación “acorde al poder económico de Alemania”, de al menos 50 millones de euros, al Fondo La educación no puede esperar, e insta a que esta cantidad se añada a los recursos para ayuda humanitaria ya existentes y no se deduzca de ellos.