Ei-iE

Instan a las universidades a ‘enverdecer’ sus políticas y sus prácticas

publicado 13 marzo 2008 actualizado 13 marzo 2008

Especialistas británicos están instando a sus compañeros en las universidades de todo el mundo a tomar medidas en torno al cambio climático para ‘enverdecer’ sus campus y sus planes de estudios universitarios.

El sindicato de universidades británicas (UCU) presentó un documento de consulta y acogió un seminario sobre el tema en la 6ª conferencia internacional de educación superior e investigación, celebrada en Málaga (España) del 12 al 14 de noviembre.

Los representantes de UCU, Brian Everett y Rob Copeland, dijo que los académicos deberían ejercer su función profesional y sindical para promover el desarrollo sostenible.

“Nos gustaría que las emisiones de carbono y otras preocupaciones medioambientales fueran negociables”, señaló Everett. “Las universidades del mundo son unas enormes productoras de emisiones de carbono. Si no toman medidas inmediatamente, su contribución constante al calentamiento global será considerable”.

Everett añadió: “Irónicamente, es en esas mismas universidades donde se lleva a cabo la investigación para hallar la forma de reducir las emisiones de carbono. Sin embargo, eso no es suficiente. Los sindicalistas que trabajan en las universidades deben negociar con sus empleadores para ayudarles a reducir el impacto medioambiental que provocan”.

La iniciativa de UCU surgió tras una resolución aprobada en el 5º Congreso Mundial en la que se obligaba a la Internacional de la Educación a informar a sus miembros y a tomar medidas “en torno al tema urgente de la sensibilización ambiental y el calentamiento global, debiendo tomarse dichas medidas en cada comunidad, organización miembro nacional y organización internacional". UCU está pidiendo a los sindicatos que capten activistas para que actúen como representantes del medio ambiente y promuevan políticas y prácticas positivas desde el punto de vista medioambiental. Además, los educadores podrían incorporar la sensibilización acerca del cambio climático en el contenido de sus cursos, y contribuir de esta manera a ‘limpiar’ el plan de estudios. Everett sugirió que son varias las cuestiones relevantes para las negociaciones dirigidas a reducir las emisiones de carbono. Algunas de ellas son las siguientes: diseño y uso de edificios, desplazamiento al trabajo y teletrabajo, cambios en los modelos laborales y desplazamiento del personal y los estudiantes.

Everett y Copeland hablaron de las contradicciones de viajar a una conferencia tan lejos para debatir asuntos como el de ahorrar energía. Ambos señalaron que los sindicatos deberían analizar sus formas de funcionamiento para reducir sus propias ‘huellas de carbono’ y plantearse la utilización de más ‘teleconferencias’ y menos reuniones presenciales, así como conservar los procedimientos democráticos al mismo tiempo.

También reconocieron otros dilemas que deben ser abordados. Por ejemplo, ¿cómo sopesar el tremendo valor del intercambio internacional de estudiantes frente al impacto medioambiental de sus viajes? ¿No deberían los académicos de los países desarrollados estar contribuyendo a crear las capacidades de los países en desarrollo o recientemente desarrollados para ofrecer una educación superior de mayor calidad?

Los representantes de UCU advirtieron del peligro que corren los trabajadores que plantean cuestiones polémicas o los que toman medidas para acabar con las prácticas inaceptables de los empleadores. Será preciso proteger la libertad académica y los derechos laborales de estas personas. La Secretaria General de UCU, Sally Hunt, dijo que su sindicato está analizando su propia conducta a la luz de la necesidad global de reducir las emisiones de carbono “Nos queda mucho por hacer, al igual que a la mayoría de las universidades y facultades británicas, pero estamos deseando acelerar el debate internacional y el intercambio de ideas y buenas prácticas”, dijo.

Monique Fouilhoux, coordinadora de la unidad Educación y empleo de la IE y organizadora de la conferencia internacional, señaló que vivimos en una época de mejoras para la movilidad de estudiantes y trabajadores. “Las universidades son unidades económicas fundamentales por derecho propio, y contribuyen al cambio climático y a otros problemas medioambientales. Pero las universidades también son el centro de la investigación en la lucha por hallar soluciones a los problemas derivados del medio ambiente y el cambio climático”, dijo.

"Tal y como muestra la conferencia sobre educación superior celebrada en Málaga, la Internacional de la Educación es capaz de reunir a activistas sindicales de universidades de todo el mundo para desarrollar estrategias de actuación locales e internacionales en torno al cambio climático y otros asuntos », señaló.