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Docentes británicos observan una lección en una escuela temporal en el campo de refugiados Zaatari (Jordania). Créditos: Russell Watkins/DFID.
Docentes británicos observan una lección en una escuela temporal en el campo de refugiados Zaatari (Jordania). Créditos: Russell Watkins/DFID.

¿Están de acuerdo los/las educadoras con la agenda educativa internacional de DFID? By Samidha Garg and Anja Nielsen

por: Anja Nielsen Samidha Garg publicado 2018-08-02 actualizado 2018-08-03

En febrero de 2018, el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID), la institución responsable de administrar la mayor parte de la ayuda al desarrollo del Reino Unido, dio a conocer la nueva política educativa del Departamento, llamada Get Children Learning.

La política incluye tres pilares de trabajo:

1) Invertir en una buena enseñanza,

2) Apoyar una "reforma del sistema que produzca resultados en el aula", y

3) Centrarse en los estudiantes más marginados.

El orden no es accidental; en su prólogo, la Secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional, Penny Mordaunt, señala que la “prioridad número uno del DFID consistirá en elevar el nivel de calidad de la enseñanza”, y la política reconoce que “la calidad de la enseñanza es el factor que más afecta al aprendizaje en las escuelas''. Estamos ante un enfoque importante y bienvenido; los docentes son la clave del éxito de cualquier sistema educativo. Son aliados en la lucha por la educación para todos y para todas.

Los docentes de todo el mundo comparten muchas de las mismas prioridades y reivindicaciones y demuestran una solidaridad profesional única, por encima de las fronteras nacionales. Estas similitudes sugieren que la perspectiva que los educadores de un país donante tiene peso a la hora de evaluar la "idoneidad para cumplir el objetivo" que posee una política de desarrollo. Básicamente nos preguntamos: ¿aprueban los docentes nacionales la agenda británica para el desarrollo de la educación internacional y su enfoque en la docencia?

Para responder a esta pregunta, la Sección NUT del Sindicato Nacional de la Educación (NEU, sus siglas en inglés) pidió una selección de sus miembros su opinión sobre los elementos clave de la política del DFID. Dado que el DFID es uno de los principales donantes a la educación en todo el mundo, es importante que rinda cuentas para este sindicato y, sobre todo, para los estudiantes de todo el mundo. Aunque la sección de NEU-NUT todavía está evaluando la mejor manera de utilizar las opiniones recabadas para desarrollar una respuesta más sólida de los docentes del Reino Unido a la política, las conclusiones iniciales resultan interesantes, aunque no sorprendentes.

Encontramos que casi dos tercios de los encuestados apoyan que la política del DFID priorice la enseñanza de la calidad. Esto sugiere un alto nivel de apoyo entre los profesionales al enfoque general del Departamento. También sugiere que los propios docentes de Inglaterra y Gales creen que sus colegas de todo el mundo podrían, y tal vez deberían, recibir apoyo para obtener mejores resultados en el aula.

Un gran mayoría de los docentes encuestados sí se opone a que el DFID apoye explícitamente que los responsables de la toma de decisiones "restablezcan el apoyo y los incentivos profesionales"; en concreto se oponen a que se considere introducir "incentivos económicos basados en el desempeño" para los docentes, en determinados contextos. Sólo el 14 % de los encuestados se muestra a favor de este enfoque. Investigaciones, como un estudio publicado en febrero de 2018 por el Instituto de Economía Laboral de IZA, sugieren que sus reticencias no son infundadas.

Cuando se les pregunta acerca de las escuelas privadas de bajo costo (EPBC) –que la política del DFID sugiere apoyar a través de Asociaciones Público-Privadas, que en su opinión “facilitan el acceso a las escuelas privadas de bajo costo a los niños marginados y sin escolarizar, incluidos a aquellos con discapacidades”– más del 75% de los encuestados no están seguros o se oponen. Esto sugiere que los docentes británicos se mostrarían reticentes si el DFID impulsara más activamente las EPBC.

El apoyo a las EPBC es un tema particularmente polémico, sobre el que el sindicato lleva haciendo campaña activa junto a sus colegas de la Internacional de la Educación (IE). En mayo de 2018, NEU, la IE y otros aliados, llegaron a la asamblea general de accionistas de la empresa de servicios educativos Pearson, para exigirle que dejara de apoyar a Bridge Academies, una cadena EPBC que opera en países en desarrollo. El Secretario General Adjunto del Sindicato Nacional de Educación, Kevin Courtney, también publicó un video mensaje en el que lanza un llamado al Gobierno del Reino Unido para que deje de utilizar el dinero de los contribuyentes para financiar "operadores ilegales y con ánimo de lucro", como Bridge. Los argumentos contundentes del sindicato se basan en numerosos informes (de Kenia , Liberia, Nigeria y Uganda) y en sentencias judiciales, que demuestran que este modelo pedagógico es ineficaz y perjudicial para la educación de todos.

La impresión abrumadora de los docentes consultados respecto a la política del DFID es, en el mejor de los casos, de ambigüedad y, en el peor, de desaprobación. El Reino Unido sigue siendo líder mundial en ayuda al desarrollo. Todos los partidos apoyan el compromiso del 0,7 % del PIB para el gasto en ayuda internacional al desarrollo, lo que subraya la importancia que se confiere al propio DFID. Además, el Reino Unido es líder en educación, a nivel nacional y en el extranjero, y siempre ocupa el primer lugar en las listas de las mejores universidades y en el gasto en educación de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Parece que los educadores ingleses y galeses apoyan que la enseñanza de calidad sea la principal prioridad de la estrategia educativa del DFID, pero siguen sin estar convencidos de varias de sus estrategias.

NEU explorará la manera de ampliar esta investigación, así como las oportunidades que se presenten de contribuir a las políticas del DFID en el futuro. Este trabajo, —que cruza dos pilares fundamentales de la labor internacional de NEU: la defensa de los derechos de los docentes y los sindicatos y la educación para todos— será importante para garantizar que el Reino Unido rinda cuentas cuando trate de cumplir la promesa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los sindicatos se basan en la solidaridad profesional, dentro y más allá de las fronteras. La forma en que vaya evolucionando la aplicación de la política educativa del DFID será importante para el Reino Unido, para nuestros colegas en el extranjero, y (quizás lo más importante) para los cientos de miles de niños y niñas que el DFID apoya. 

Las opiniones expresadas en este blog pertenecen al autor y no reflejan necesariamente ninguna política o posición oficial de la Internacional de la Educación.