En memoria del exvicepresidente de la Internacional de la Educación, Reg Weaver
Reginald “Reg” Weaver, un firme defensor de la educación pública y uno de los líderes sindicales afroamericanos más destacados, falleció el martes a los 86 años. El movimiento sindical mundial de la educación rinde homenaje a un incansable defensor del derecho a la educación y de los derechos del personal docente tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.
Celebrando un legado pionero
Originario de Danville (Illinois), Weaver consagró su vida a la educación y al activismo sindical. Obtuvo el título de licenciado en educación especial para personas con discapacidades físicas en la Universidad Estatal de Illinois en Normal y completó una maestría en la Universidad Roosevelt en Chicago. Asimismo, trabajó como profesor de Ciencias en la escuela secundaria del sistema escolar de Harvey durante más de 30 años.
Weaver defendía la idea de que todos los niños y niñas merecen asistir a una excelente escuela pública, y en 2002 declaró al Chicago Tribune: “Mi deseo es que trabajemos por unas escuelas a las que los niños y las niñas puedan asistir sin sufrir acoso e intimidación, y donde encuentren un ambiente propicio para una buena enseñanza y aprendizaje”.
Ascendió en las filas de su sindicato, la National Education Association (NEA), donde fue presidente local en Harvey (Illinois) entre 1967 y 1971 y, posteriormente, presidente de la Illinois Education Association entre 1981 y 1987, convirtiéndose en la primera persona afroamericana en ocupar este cargo.
Durante su gestión al frente de la Illinois Education Association (IEA), que contaba con 90 000 miembros, Weaver lideró una campaña de afiliación que incrementó el número de afiliados en casi un 50 %, así como una iniciativa legislativa que dio lugar a logros históricos para sus miembros, entre ellos los derechos de negociación colectiva para el personal docente, los profesionales de apoyo educativo y el profesorado de educación superior. También presidió el Comité de Acción Política para la Educación de la IEA, que alcanzó una tasa de éxito del 90 % en la elección de legisladores a favor de la educación pública.
Weaver formó parte del Comité Ejecutivo de la NEA entre 1989 y 1995, y fue vicepresidente de la organización durante seis años. En 2002, fue elegido presidente de la NEA —la mayor organización profesional de empleados de Estados Unidos— en su Asamblea de Representantes celebrada en Dallas (Texas), cargo que desempeñó hasta el 2008.
Asimismo, ocupó el cargo de vicepresidente de la Internacional de la Educación durante dos mandatos: fue elegido por primera vez en el 4.º Congreso Mundial de la IE (Porto Alegre, julio de 2004) y reelegido en el 5.º, celebrado en Berlín en julio de 2007.

Weaver recibió numerosos honores y premios, entre ellos el Premio del Presidente de la Conferencia Nacional de Alcaldes Negros (NCBM, por sus siglas en inglés), el Premio de los Educadores Negros Influyentes de la revista Ebony y el Premio de Relaciones Humanas de la Illinois Education Association. Además, fue galardonado con el Premio de Relaciones Humanas de la IEA-NEA, ahora conocido como el Premio Reg Weaver de Derechos Humanos y Civiles.
Descansa en paz
Recordando a Weaver, David Edwards, secretario general de la Internacional de la Educación, declaró:
«Mis recuerdos favoritos de los viajes a eventos y reuniones internacionales con Reg giran en torno a la increíble humanidad y la chispa que transmitía a las personas a las que conocía. Sabía que las “personas importantes” esperarían con gusto mientras él saludaba al personal de apoyo, al equipo de limpieza, al personal administrativo y a todas las personas que lo miraban con anhelo buscando reconocimiento.
Una vez me dijo: “Cualquiera puede mirar una sala y ver quién está allí; pero hay que ser un líder para mirar una sala y determinar quién no está. Y después de eso, actuar en consecuencia”.
Echaré de menos su famosa y contagiosa risa, capaz de llenar una sala o un estadio entero.
La última vez que lo vi fue después de mi discurso ante la Asamblea de Representantes de la NEA de 2025. Fue el primero de los asistentes en venir a abrazarme… y me comentó lo orgulloso que se sentía de haber sido la persona que contrató a aquel jovencito hace ya tantos años.
Descansa en paz, Reg. Gracias por todo lo que hiciste por mí, por nosotros, por la NEA y por la Internacional de la Educación».