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Mauritania: fortalecer el poder sindical mediante visitas en todo el territorio nacional

publicado 31 marzo 2026 actualizado 17 abril 2026

En Mauritania, el Syndicat national de l’enseignement secondaire (SNES) desarrolla una labor constante y decidida para apoyar al profesorado e incrementar la afiliación sindical. Gracias al apoyo del SNES-FSU de Francia, esta estrategia sobre el terreno se ha intensificado a lo largo de los años, especialmente desde la pandemia de COVID-19.

"En 2020 empezamos a contactar con el profesorado recién graduado de l'École Normale Supérieure, la facultad de educación. Al incorporarse a los centros, ya encontraban una estructura sindical implantada que favorecía su afiliación", explica Amadou Tidjane Ba, secretario general del SNES.

Una organización estructurada, anclada en las realidades regionales

Actualmente, el SNES cubre los 363 centros de educación secundaria del país. Esto ha sido posible gracias a un método sencillo y eficaz: distribuir las 15 regiones entre los miembros del consejo ejecutivo en función de sus vínculos locales. "Cada uno se desplaza a su región de origen. Y cuando detectamos un problema específico, tanto yo como el equipo adjunto nos desplazamos a cualquier lugar", precisa Ba.

Las coordinaciones regionales desempeñan un papel fundamental. En algunas zonas, como Inchiri o Tiris Zemmour, los equipos se reúnen a finales de cada mes, coincidiendo con el momento en que el profesorado acude a la ciudad para cobrar su salario: "Aprovechan para verse, organizar alguna reunión y afiliar a dos o tres compañeros o compañeras".

Además, el sindicato organiza un seminario web a principios de cada mes con las 12 coordinaciones regionales para mantener un intercambio constante de la información y de las reivindicaciones.

Trabajo sobre el terreno, minucioso, pero con múltiples obstáculos

Cada visita a los centros requiere pasar por un procedimiento administrativo exigente que incluye una orden de misión validada por el gobierno. "Sin esa autorización, algunos centros niegan el acceso", lamenta el secretario general.

A pesar de los obstáculos, los compañeros y compañeras sindicalistas visitan los centros entre los días 20 y 30 de cada mes. Se reúnen con el profesorado tanto en los centros educativos como en sus domicilios: "Cuando fui a Rosso, de 40 docentes solo 15 estaban en el centro. Al resto hubo que visitarlo en sus casas".

Estas visitas también permiten distribuir documentos fundamentales: estatutos, reglamentos internos y materiales de campaña. El sindicato dispone de una guía sindical, aunque desactualizada, que sigue utilizándose a la espera de su revisión.

Afiliación sindical: compromiso, itinerancia y solidaridad

El SNES sigue incorporando nuevas afiliaciones en cada visita. Sin embargo, la escasa cultura sindical dificulta la fidelización: "Hay quienes solo recurren al sindicato cuando tienen un problema. Cuando todo va bien, se olvidan", señala Ba.

La cuestión de las cuotas es un desafío importante, debido a los bajos salarios y a la competencia de los sindicatos financiados por actores políticos. "Muchos sindicatos cuentan con el apoyo de partidos políticos. Nosotros no. Nosotros tenemos que autofinanciarnos y eso a la gente no le gusta".

Sin embargo, esta autonomía financiera es esencial. Gracias a las cuotas, las coordinaciones regionales pueden pagar el alquiler del local, el material de oficina y las facturas. Cuando los recursos no alcanzan, la estructura nacional asume la diferencia.

"Con los salarios tan bajos que tenemos, esta es la única forma de sostener la lucha sindical", concluye Ba.

Un apoyo internacional decisivo para mantener la acción sindical

Ante las dificultades financieras y políticas, el respaldo del SNES-FSU de Francia es determinante. "Gracias al asesoramiento de la Internacional de la Educación y a la financiación del SNES-FSU, podemos mantenernos. Conseguimos llevar a cabo muchas acciones, como estar presentes sobre el terreno y fidelizar a nuestros miembros", explica Ba.

Este apoyo permite al sindicato mantenerse como un actor independiente que desarrolla una labor fundamental para defender al profesorado y promover la educación pública.

Tal como señala Ba: "Es imprescindible que seamos autónomos. Debemos poder financiarnos con nuestros propios recursos. Es la única manera de sostenernos".