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ComNet África: los sindicatos lideran la descolonización de la educación

publicado 26 marzo 2026 actualizado 7 abril 2026

Muchos sistemas educativos del continente africano siguen estructurados por el legado colonial, visible en lo que se enseña, en las lenguas que se utilizan en las aulas y en el enfoque de la escolarización formal. Los sindicatos de la educación deben liderar las iniciativas para descolonizar las mentes, los planes de estudio y la financiación de la educación en todo el continente. Este fue el llamamiento realizado durante un webinario en el que participaron comunicadores/as y activistas sindicales de organizaciones afiliadas a la IE en África.

“Muchos de los sistemas educativos de nuestros países siguen teniendo dificultades para reflejar los valores, las historias, las culturas, las lenguas y las experiencias vividas por la ciudadanía de nuestro continente. El conocimiento y la sabiduría indígenas suelen quedar relegados a un segundo plano en los planes de estudio, mientras que las ideas coloniales y occidentales ocupan un lugar central”, afirmó Dennis Sinyolo, director regional de la Internacional de la Educación África, al inaugurar la reunión de la Red de Comunicadores y Comunicadoras de la Internacional de la Educación en África (IE Africa ComNet), celebrada el 18 de marzo de 2026.

La comunicación es poder y los sindicatos necesitan narrativas concretas

Para Sinyolo, el legado colonial sigue presente incluso después de la independencia. Recordó cómo a él le educaron con contenidos “muy alejados de nuestra realidad”, como canciones infantiles de Inglaterra, mientras que las lenguas africanas y los conocimientos locales quedaban relegados a un segundo plano.

Remitió a las personas participantes al estudio Los sindicatos muestran el camino para descolonizar la educación, elaborado por Gabriela Bonilla, directora de la IE para América Latina, y destacó la necesidad de descolonizar la mente, los planes de estudios, las reformas educativas y la financiación de la educación.

También destacó el proyecto de Redacción de Libros de la IE África, que forma al personal docente para que escriba libros e historias para su alumnado. Para él, esta no es una labor meramente simbólica, sino una intervención directa en lo que leen las niñas y los niños, qué lenguas y saberes se valoran, y qué mundo se reconoce como “conocimiento”.

“Como voz colectiva del personal docente y de apoyo educativo, desempeñamos un papel central en esta transformación. Tenemos la responsabilidad de cuestionar el statu quo, defender la autonomía profesional y promover sistemas educativos públicos inclusivos, pertinentes, de calidad y democráticos”, explicó.

Relacionó esto directamente con el trabajo de los comunicadores y comunicadoras sindicales: “La comunicación es poder. La forma en que planteamos estas cuestiones, las voces que amplificamos y las historias que contamos moldearán la comprensión y la opinión públicas, así como los debates sobre políticas”.

Zimbabue: la descolonización a través de la reforma curricular

Daisy Zambuko, directora de Comunicación, Relaciones Públicas y Marketing de la Asociación de Docentes de Zimbabue (ZIMTA), planteó la descolonización desde la organización sindical: “Hace demasiado tiempo que nuestro sistema educativo es una mera réplica del pasado colonial. La independencia política carece de sentido sin libertad epistémica. No solo estamos cambiando los planes de estudio; estamos reapropiándonos de nuestras mentes”.

Destacó el papel significativo que desempeña la ZIMTA en la implementación del plan de estudios basado en el patrimonio de Zimbabue, que da prioridad a 16 lenguas indígenas, y afirmó que “un niño o una niña piensa mejor en su lengua materna”.

Zambuko vinculó el cambio curricular a las campañas sindicales: resistir la privatización de los recursos educativos basados en el patrimonio mediante la campaña de la IE “¡Por la pública! Creamos escuela”; reclamar el 20 %, es decir, cabildear para que se cumpla el objetivo presupuestario de la Declaración de Dakar para financiar la investigación sobre los sistemas de conocimiento indígenas; y reivindicar que “el personal docente descolonizado no debería vivir en la pobreza propia de la “era colonial”“ y debería recibir una remuneración justa.

Explicó que la ZIMTA promueve talleres patrocinados por el Gobierno para apoyar al personal docente en la transición entre sistemas de evaluación y mantiene un diálogo político con el Ministerio para garantizar que la descolonización no suponga una sobrecarga de trabajo para el personal docente.

“Creemos que el patrimonio es nuestro mundo, que el personal docente es su custodio y que estamos aquí para quedarnos”, concluyó.

Tanzania: política lingüística, acceso y legado colonial en la vida cotidiana

Prosper Lubuva, del Sindicato de Docentes de Tanzania, puso el foco en el idioma como herramienta práctica de descolonización. “En la educación primaria, la lengua utilizada para la enseñanza ya no es el inglés, sino el swahili”, afirmó.

Citó un estudio según el cual la tasa de alfabetización alcanzó el 80 % en 1990, en comparación con “menos del 40 %” en los primeros años tras la independencia, y sostuvo que enseñar en una lengua “conocida por todos” cambió los resultados del aprendizaje.

Describió la educación primaria universal instaurada en 1974 como un “movimiento de masas” que proporcionó escolarización obligatoria y gratuita, lo que demuestra que la descolonización no se limita a los libros de texto, sino que tiene que ver, en primer lugar, con quién tiene acceso a la educación.

Señaló el debate abierto sobre si el inglés debería predominar en la educación postprimaria, mientras que muchos miembros del sindicato creen que “podrían enseñar muy bien en swahili”.

También denunció el acoso al que se somete al personal docente por no llevar “chaqueta y corbata”, como si un aspecto “eurocéntrico” definiera la profesionalidad, mientras que la ropa tradicional se tacha de “incorrecta”.

Lista de acciones para los comunicadores y comunicadoras: investigación, credibilidad y autonomía docente

Eyram Linda Doe, responsable de Comunicación de la IE África, planteó orientaciones prácticas e insistió en que los comunicadores y las comunicadoras sindicales necesitan algo más que eslóganes: necesitan pruebas que los sindicatos puedan hacer suyas. “Tenemos que elaborar y utilizar investigaciones dirigidas por los sindicatos. Si contamos con investigaciones, eso nos da poder. Nos ayuda a ser más creíbles en los debates sobre políticas”.

Sostuvo que las reformas curriculares deben reflejar “las voces del personal docente, de las comunidades y del alumnado” y que, cuando los sindicatos influyen en el currículo, la educación se vuelve “más pertinente e inclusiva, porque aportamos nuestras experiencias vividas”.

Asimismo, advirtió contra las reformas que tratan al personal educativo como meros funcionarios: “Los sindicatos deben defender al profesorado de las políticas que limitan su criterio o los reducen a meros técnicos”.

“Las historias que contamos nos liberarán o nos mantendrán en la oscuridad”.

Rebeca Logan, directora de Campañas y Comunicaciones de la IE, argumentó que las personas responsables de la comunicación tienen la responsabilidad específica de difundir las historias y las imágenes que los planes de estudio tienden a borrar o tergiversar. “Uno de los poderes que tenemos como comunicadores y comunicadoras es compartir historias que no forman parte de los planes de estudio oficiales”, afirmó.

Puso ejemplos de la educación en América Latina, que ensalza a figuras coloniales pero ningunea las narrativas indígenas. Mientras los libros de texto se extienden en detalles sobre personajes coloniales como Cristóbal Colón, ignoran a líderes indígenas como Túpac Amaru. Además, cuando se enseña historia universal, se presta más atención a Europa que a África o Asia. La descolonización también debe incluir que los pueblos que fueron colonizados aprendan unos de otros.

Para ella, “la colonización también tiene que ver con a quién incluimos y a quién excluimos, con qué aprendemos y con qué no aprendemos unos de otros. Las historias que contamos nos liberarán o nos mantendrán en la oscuridad”.

La descolonización significa, además, enfrentarse a los cimientos coloniales de las finanzas mundiales. Lo ilustró con el ejemplo de Haití: cuando obtuvo su independencia en 1804 tras derrotar a las fuerzas de Napoleón, se le ordenó pagar a Francia 150 millones de francos de oro, supuestamente como “reparación” por la pérdida de lo que Francia aún consideraba su colonia. Esa deuda persiguió a Haití durante generaciones. El país no pudo saldarla por completo hasta 1947, tras décadas de explotación financiera. Para satisfacer estas exigencias, Haití se vio obligado a solicitar préstamos a bancos franceses, lo que encerró al país en un ciclo de dependencia cuyas consecuencias siguen marcando su economía en la actualidad.

También explicó cómo los intercambios impulsados por los sindicatos pueden poner en tela de juicio las narrativas coloniales en la educación y puso como ejemplo un proyecto en el que docentes de diferentes partes del mundo se reunieron para aprender unos de otros.

Puede leer el artículo de ComNet Africa publicado en el sitio web de la IE África aquí (en inglés).