Infraestructuras escolares y olas de calor: defender los derechos del personal
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Los sindicatos de la educación se movilizan en todo el mundo para proteger la salud y el bienestar del personal y de las comunidades educativas frente al cambio climático. Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada año el 5 de junio, destacamos el ejemplo del sindicato francés SNES-FSU. Encontrarán más información y recursos disponibles en nuestra Plataforma de salud y bienestar: https://www.ei-ie.org/es/wellbeing.
Llevamos varios años movilizándonos con el SNES-FSU para conseguir un plan de financiación destinado a renovar y adaptar las infraestructuras escolares frente al cambio climático, con el fin de proteger tanto las condiciones laborales del personal como al alumnado.
Como profesor de secundaria, empecé mi carrera en un instituto deteriorado, con asbesto, situado en una zona industrial, cerca de un vertedero y de un aeropuerto. Aunque teníamos que interrumpir con frecuencia nuestras clases por el ruido de los aviones, me impactaron las desigualdades sociales agravadas por ese entorno de trabajo. A partir de 2017, nos movilizamos junto con el personal, las familias y el alumnado, para exigir la retirada del amianto de nuestro centro. Tras una larga lucha, acabamos ganando, y este instituto está hoy libre de asbesto, ha sido reconstruido y cuenta con mayor protección frente al ruido.
El apoyo del SNES-FSU fue fundamental para lograr esta victoria. El sindicato nos proporcionó información, apoyo e importantes canales de interlocución con la Administración. Desde hace unos años, contribuyo a difundir estos elementos entre el conjunto de mis colegas en la sede nacional del SNES-FSU, en París. En particular, hemos conseguido varios planes ministeriales de prevención frente al riesgo de exposición al asbesto, pero seguimos reivindicando un inventario exhaustivo del estado de las infraestructuras escolares, así como un plan de financiación para su renovación y adaptación por un importe de 5000 millones de euros anuales durante diez años.
Esta renovación de las infraestructuras escolares también debe contribuir a la mitigación del cambio climático y a la adaptación frente a sus efectos. Junto con el SNES-FSU, hemos creado un grupo de ecología que vincula la protección del personal con la transformación de la sociedad. Consideramos que el Gobierno debe poner fin a la reducción de la financiación del Fondo Verde [1] y adoptar un plan de financiación compartido entre el Estado y las colectividades territoriales (ayuntamientos, departamentos y regiones), propietarias de los edificios escolares, por un importe de 5000 millones de euros anuales durante diez años.
Se prevé que el número de días con olas de calor se multiplique por cinco si la temperatura en Francia aumenta en 2,7 °C, y por diez si aumenta en 4 °C, por lo que estas inversiones son estratégicas para garantizar la continuidad y la igualdad de acceso a un servicio público de calidad. Recientemente, hemos sufrido varias olas de calor durante el periodo escolar: en junio de 2025 y, muy recientemente, la semana del 25 de mayo de 2026, con temperaturas que superaron los 30 °C en todo el territorio metropolitano francés.
A diferencia del Gobierno, el SNES-FSU no ha esperado a que llegara la temporada de altas temperaturas para actuar. Desde hace varios años, viene alertando sobre el estado de las infraestructuras escolares y la necesidad de un gran plan de renovación de los centros de educación secundaria. En 2024, fue la primera organización en realizar una encuesta a gran escala sobre las infraestructuras escolares y las condiciones de trabajo. Constatamos que el 43 % de los centros escolares de Francia carece de persianas o protecciones exteriores, que podrían reducir la temperatura de las aulas entre 3 y 4 grados. En el momento de la encuesta, las temperaturas habían superado los 30 °C en el 63 % de los centros, con picos de 38 °C (en el 5 %) y 40 °C (en el 5 %). El 91 % de las personas encuestadas consideraba haber estado expuesta, en ocasiones, a temperaturas perjudiciales para su salud.
El SNES, junto con la FSU (Federación Sindical Unitaria), también ha contribuido al informe de la Alianza Ecológica y Social: “L’École bien dans ses murs : pour une rénovation écologique du bâti scolaire“ (Una escuela en condiciones: por una renovación ecológica de las infraestructuras escolares), publicado el 5 de septiembre. La Alianza Ecológica y Social agrupa a sindicatos y organizaciones sociales (la FSU, Solidaires, Greenpeace Francia, Oxfam Francia, Amigos de la Tierra, la Confédération paysanne y Attac).
Durante la ola de calor de mayo de 2026, el SNES-FSU lanzó una gran encuesta entre su afiliación. Elaboramos un mapa de la “meteorología de las aulas”, con registros de temperaturas y medidas de adaptación. Esta iniciativa, inédita en nuestro sector, que ni siquiera el Ministerio ha puesto en marcha, saca a la luz unos resultados tan impactantes como reveladores. En dos días, más de 630 trabajadores y trabajadoras de la educación respondieron para dar cuenta de la situación en su centro: el 77,6 % de los centros de secundaria inferior y superior registró una temperatura superior a los 30 grados y el 87,18 % de los centros no había puesto en marcha medidas de adaptación frente al cambio climático.

Fuente: SNES-FSU
El personal también ha compartido numerosos testimonios:
“33 grados esta tarde, un pequeño ventilador de pie para toda la clase.”
“Casi 32 grados sin encender el videoproyector. Dicho esto, 32 alumnos y 32 grados, todo cuadraba… un infierno en Bretaña.”
“37 °C de 11:00 a 17:00 y 32 °C de 8:00 a 11:00. Academia de Lille, edificios prefabricados. ¡Al final no me quedó otra que ir al supermercado más cercano a comprar agua con mi propio dinero! ¡No soporto más la apatía de la Educación Nacional!”.
Además, hemos recogido decenas de testimonios de casos de indisposición entre el personal y el estudiantado en los centros, algunos con consecuencias graves para la salud.
Junto con el SNES-FSU, también hemos asesorado a nuestros compañeros y nuestras compañeras sobre las medidas necesarias en los centros, proporcionándoles información sobre la reglamentación pertinente y consejos para defender las condiciones de trabajo del personal y proteger al estudiantado. Ante esta presión, el Ministerio de Educación Nacional publicó el 28 de mayo de 2026 un protocolo de “gestión de las olas de calor”. Sin embargo, establecer un protocolo sobre el papel con medidas que a menudo resultan inaplicables no está a la altura de la gravedad de la situación.
Para el SNES-FSU, ya no se puede seguir tolerando que, año tras año, los centros escolares permanezcan en semejante estado. A pesar de estas primeras victorias, aún quedan muchas batallas por librar junto al sindicato para renovar las infraestructuras escolares y proteger las condiciones laborales y la salud del personal y del alumnado.
Creado en 2023, el Fondo de Aceleración de la Transición Ecológica en los Territorios, también conocido como “Fondo Verde”, es un instrumento francés que apoya a las administraciones locales y a sus socios en sus inversiones a favor de la transición ecológica a escala local.
Las opiniones expresadas en este blog pertenecen al autor y no reflejan necesariamente ninguna política o posición oficial de la Internacional de la Educación.