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Haití: Los sindicatos exigen mejoras en la educación pública al arrancar el año escolar

publicado 25 septiembre 2026 actualizado 30 septiembre 2026

Tras el inicio del curso escolar el pasado 7 de septiembre de 2026 en Haití, los sindicatos de la educación exigen que se entablen de inmediato negociaciones con las autoridades. La Plateforme des syndicats d’enseignants haïtiens (PSEH) considera que para que el regreso a las aulas transcurra con tranquilidad es imprescindible dar respuestas concretas a las reivindicaciones del personal, rehabilitar las escuelas públicas y aumentar la inversión en educación. Los líderes sindicales también alertan sobre las consecuencias de la inseguridad y sobre la persistente falta de diálogo social.

Un comienzo de curso que no puede limitarse a la reapertura de las aulas

El profesorado de Haití sigue esperando respuestas a sus reivindicaciones. Condiciones de trabajo, regularización del personal, protección social, remuneración, seguridad y estado de los establecimientos educativos públicos: las dificultades acumuladas lastran los preparativos del nuevo año académico.

El 25 de agosto la PSEH, que agrupa a las organizaciones afiliadas a la Internacional de la Educación –la Union nationale des normaliens/normaliennes et éducateurs/éducatrices d’Haïti (UNNOEH), la Confédération nationale des éducateurs d'Haïti (CNEH) y la Fédération nationale des travailleurs en Éducation et en Culture (FENATEC)– así como a la Ligue nationale des enseignants haïtiens (LINEH), la Réseau des enseignants et enseignantes en Haïti (REEH) y el Groupe d’initiative des enseignants en lutte (GIEL), ha escrito al ministro de Educación Nacional y Formación Profesional, Vijonet Déméro.

En su carta, la plataforma afirma que “es esencial entablar un diálogo y mantener negociaciones en torno a las diversas reivindicaciones legítimas del sector, con el fin de alcanzar soluciones concretas y duraderas, en interés del profesorado, el alumnado y el sistema educativo en su conjunto”.

La PSEH subraya la urgencia de esta iniciativa “ante la frustración palpable que se respira en el sector educativo. Numerosos/as profesionales de la educación constatan que sus reivindicaciones y preocupaciones siguen sin recibir respuesta”.

Los sindicatos consideran que no basta con anunciar la fecha del inicio del curso o abrir las puertas de los centros educativos; es imprescindible garantizar unas condiciones que permitan al personal enseñar y al alumnado aprender en escuelas públicas seguras y funcionales.

Las reivindicaciones sindicales se centran principalmente en el ajuste salarial, la ayuda para el transporte, mejores prestaciones sociales, el reconocimiento de la experiencia profesional y la puesta en marcha de un plan de seguros. Los sindicatos también reclaman la asignación efectiva del personal docente a las aulas, y que se tenga en cuenta la situación del personal obligado a desplazarse debido a la inseguridad.

“¿Qué vamos a decirles a los y las docentes, a nuestros/as miembros?”

Aunque Kensone Délice, coordinador general de la UNNOEH, reconoce que se puede contactar con el ministro, considera que esta disponibilidad todavía no se ha traducido en un verdadero proceso de negociación:

“El ministro no está cerrado al diálogo, se puede hablar con él, escucha, comprende. Vamos a darle una última oportunidad, a solicitarle una última reunión para intentar entablar un diálogo formal sobre nuestras reivindicaciones. Ya dispone de nuestro pliego de condiciones, sabe perfectamente lo que queremos”.

Según la UNNOEH, algunas reivindicaciones podrían recibir respuesta inmediata, mientras que otras requerirán más tiempo.

“Creo que hay forma de dar respuesta a algunas reivindicaciones. Somos conscientes de que hay peticiones que requieren plazos más largos. Al menos podría nombrar a los y las docentes”, insiste Délice.

La UNNOEH también reclama la aplicación del estatuto especial del personal docente, el cual ya había sido objeto de un protocolo de acuerdo en el año 2014. Según su coordinador general, las autoridades ya disponen de una base para actuar: “El ministro podría, al menos, empezar por implementar algunos puntos. Este documento se ha dejado completamente de lado, a pesar de ser sumamente importante. Existe una clara falta de voluntad por parte del ministro y del Gobierno”.

Escuelas públicas que hay que rehabilitar y poner a disposición del público

El estado de las infraestructuras constituye otro obstáculo importante para la reanudación normal de las clases. Algunos centros públicos necesitan reformas, mientras que otros siguen albergando a personas que se vieron obligadas a huir de sus hogares debido a la inseguridad.

“Hay que rehabilitar las escuelas públicas, muchas de las cuales están ocupadas por personas desplazadas. Habría que desocuparlas para facilitar una reanudación adecuada del curso en septiembre. Se han liberado otros espacios, pero las escuelas, por lo visto, no son una prioridad”, advierte Délice.

Las organizaciones sindicales señalan asimismo que algunos centros no disponen de espacio suficiente y que varios equipos directivos escolares se encuentran agrupados en locales que no permiten garantizar el desarrollo normal de las actividades educativas.

Una situación preocupante en materia de seguridad

La situación en materia de seguridad también afecta directamente al personal.

Como destaca Lourdes Edith Joseph, asesora especial del Comité Ejecutivo de la CNEH:

“El inicio del curso escolar 2026-2027 se ha desarrollado en un contexto de crisis económica y de seguridad. Los secuestros han aumentado en el área metropolitana, y los padres y las madres temen por la seguridad de sus hijos e hijas. Una semana después de arrancar las clases, las aulas están semivacías y la tasa de absentismo es muy elevada. No se ha hecho nada para desalojar los centros escolares que sirven de refugio a personas desplazadas, víctimas de la violencia de los grupos armados”.

La UNNOEH informa de que algunas carreteras nacionales siguen bajo el control de grupos armados, especialmente en los departamentos del Oeste y de Artibonite, lo que ha desencadenado secuestros de docentes.

“La situación sigue siendo muy complicada. Por ahora no se aprecia que las fuerzas de seguridad estén haciéndose cargo de la situación, la cual sigue estando en gran medida controlada por los grupos armados”, declara Délice. “Sigue habiendo bloqueos de carreteras. Los conductores tienen que pagar para poder pasar. Se está produciendo un recrudecimiento de los secuestros”.

El movimiento sindical considera que esta inseguridad no puede disociarse del comienzo del curso escolar, puesto que repercute en la posibilidad de que el alumnado y el personal puedan acudir a los centros y trabajar en ellos sin poner en peligro su vida.

La Fédération Nationale des Syndicats en Education (FENASE), organización miembro de la IE a la cual pertenecen la LINEH y la REEH, comparte esta preocupación respecto al contexto en el que da comienzo el curso escolar.

“La situación en el país sigue siendo inestable”, admite su presidente, Yvel Admettre, quien señala una ligera mejora en la cuenca de Puerto Príncipe, pero confirma una tendencia negativa en Artibonite. Señala asimismo que en el departamento del Centro hay una ciudad ocupada por grupos armados.

A pesar de esta situación, Admettre se niega a dejarse llevar por el desánimo: “Mantenemos la esperanza de que la situación mejore algún día”.

Para la FENASE, una de las principales prioridades es regularizar la situación de los miembros del personal que ya están dando clase sin disponer de un estatuto administrativo adecuado.

“Nuestra preocupación es garantizar que se regularice la situación del personal docente en las aulas”, afirma Admettre.

Al mismo tiempo, denuncia las condiciones en las que se llevan a cabo algunos nombramientos: “Los nombramientos siguen realizándose de forma clientelista, basándose en vínculos políticos”.

La aplicación del estatuto especial constituye la segunda gran prioridad de la federación. “Vamos a luchar por ello. Queremos motivar aún más a los y las docentes para que permanezcan en el sistema”, subraya el dirigente de la FENASE.

También debe reforzarse la protección social. Al referirse al sistema de seguros destinado al personal docente, Admettre constata: “El programa era aceptable, pero desde hace una década se ha ido deteriorando”.

Se excluye a los sindicatos de los preparativos para el comienzo de curso

“Pese a los anuncios del gobierno, la situación sigue siendo muy precaria para los padres y las madres y para el profesorado. Las familias esperan la ayuda económica prometida por el Estado para preparar el inicio del curso escolar de sus hijos e hijas. Las cuentas de los centros públicos aún no han recibido fondos, y al personal docente todavía no se le ha abonado el salario del mes de agosto. El diálogo social se queda en meras declaraciones de intenciones, puesto que la plataforma envió una carta al ministro de Educación Nacional que no ha recibido respuesta alguna”, explicó Joseph.

La FENASE considera igualmente que la falta de consulta sindical compromete el comienzo del año académico.

“No mantenemos realmente ningún tipo de diálogo con el ministro. Tuvimos una reunión general cuando llegó”, explica Admettre, recordando también que el ministro había prometido reuniones de planificación.

Sin embargo, según él, estos intercambios no se han producido en el marco de los preparativos del nuevo año escolar: “Ni la plataforma ni ningún sindicato fueron invitados a las reuniones de preparación del comienzo de curso”.

No obstante, asegura que las organizaciones seguirán adelante con sus gestiones: “En cualquier caso, vamos a enviar una carta al ministro para intentar aclarar algunas cosas”.

Estas declaraciones refuerzan los argumentos de la petición que la PSEH dirigió al ministerio. No se puede dejar a la comunidad educativa al margen de decisiones que inciden directamente en su trabajo, su seguridad y el futuro de la enseñanza pública.

“¡Por la pública!”: convertir el comienzo de curso en un espacio de movilización

Esta movilización de los sindicatos haitianos también se inscribe en la campaña mundial de la Internacional de la Educación, ¡Por la pública! Creamos escuela. Los sindicatos de la educación haitianos se sumaron a esta campaña en 2025 con el fin de reclamar una mayor inversión en la enseñanza pública y en la profesión docente.

La UNNOEH ha concluido una primera fase de la campaña y tiene previsto lanzar una segunda en septiembre. Kensone Délice considera que el inicio del curso escolar constituye “un período muy propicio para las actividades sindicales” y para volver a situar la enseñanza pública en el centro del debate nacional.

La comunicación será uno de los principales ejes de la nueva fase: “Vamos a empezar por la comunicación. Es el momento de sacar a relucir estas cuestiones”.

La campaña deberá centrarse concretamente en la reivindicación de un presupuesto educativo a la altura de las necesidades, ya que en octubre está previsto que se emprendan nuevas negociaciones presupuestaria. También tendrá como objetivo sensibilizar al personal educativo y a los responsables políticos sobre la urgencia de reforzar la red pública.

Délice opina que el desequilibrio entre la enseñanza pública y la privada hace que esta movilización sea indispensable: “El 83% de la oferta escolar está en manos del sector privado. Cada día se abren nuevos colegios privados. Hay que construir escuelas públicas”.

El éxito del inicio de curso depende del personal educativo

La PSEH, la CNEH, la UNNOEH y la FENASE coinciden en lo esencial: el año escolar no puede comenzar con tranquilidad sin negociaciones, sin medidas concretas a favor del personal y sin escuelas públicas seguras y dignas.

La regularización de la situación laboral del personal docente, la mejora de los salarios y de la protección social, el cumplimiento de los compromisos ya adquiridos, la rehabilitación de los centros educativos y la seguridad de sus comunidades no son reivindicaciones secundarias: son condiciones indispensables para el ejercicio efectivo del derecho a la educación.

Con la campaña ¡Por la pública!, los sindicatos haitianos llevan esta lucha más allá del inicio del curso escolar. Exigen una decisión política clara: invertir de forma sostenible en la enseñanza pública, respetar la voz colectiva del personal educativo y reconocer que es imposible ofrecer una educación pública de calidad sin un personal docente respaldado y valorado.