Ei-iE

Australia: la privatización de la formación profesional resulta nefasta para los estudiantes

publicado 31 marzo 2015 actualizado 2 abril 2015

En respuesta a un estudio publicado recientemente, los sindicatos de la educación han hecho hincapié en que las autoridades de Nueva Gales del Sur deben garantizar niveles de financiación pública mínimos para la educación técnica y superior, así como evitar la privatización desenfrenada que ha destruido la educación profesional.

El sindicato de la enseñanza, el Australian Education Union (AEU), afiliado a la Internacional de la Educación y a la New South Wales (NSW) Teachers Federation (una organización miembro de la AEU) hicieron hincapié en que el futuro de la Comisión de Educación Técnica y Superior (TAFE NSW, por sus siglas en inglés), el principal prestatario de formación y educación profesional en Australia, era un tema clave en la campaña electoral de Nueva Gales del Sur.

En declaraciones del 19 de marzo, antes de la publicación en Nueva Gales del Sur del informe de la Business School de la Universidad de Sydney, The Capture of Public Wealth by the for-profit VET Sector(La captación de fondos públicos por parte el sector comercial de la formación profesional), la Secretaria Federal de la formación técnica y superior del AEU, Pat Forward, señaló que la investigación de la Universidad de Sydney muestra los daños causados ala educación profesional y técnica y las grandes ventajas concedidas a los proveedores privados cuando el sector fue privatizado en esta región.

El informe muestra que la apertura de la formación profesional al sector privado simplemente ha convertido los fondos públicos en ganancias privadas, sin hacer nada para aumentar la transparencia ni la calidad de la formación profesional, aseveró.

En Victoria, la cuota de financiación destinada a la formación técnica y superior ha caído hasta representar el 27 por ciento del mercado, y podría seguir descendiendo, lamentó también.

Condenando la “aniquilación de la formación técnica y superior, la irremplazable pérdida de la capacidad de ofrecer una formación de calidad, aunada al auge de empresas con fines comerciales que explotan los subsidios públicos e imparten cursos de baja calidad a los estudiantes”, subrayó que “este no es el futuro que queremos para Nueva Gales del Sur, pero es lo que ocurrirá si se permite continuar la privatización descontrolada de la formación profesional”.