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Éxito de la primera Asamblea sobre educación postsecundaria y superior

publicado 20 julio 2015 actualizado 23 julio 2015

La presidenta de la Internacional de la Educación Susan Hopgood ha inaugurado el 20 de julio la primera Asamblea sobre educación postsecundaria y superior, que se ha celebrado durante el 7o Congreso Mundial de la IE en Ottawa (Canadá).

«En el pasado os reuníais por separado, pero hoy estáis todos juntos», ha subrayado Hopgood, que añade que durante demasiado tiempo se ha permitido que las divisiones arbitrarias nos separaran como académicos y no académicos, personal de apoyo e investigadores.

Estas divisiones pasan desapercibidas para aquellos que buscan «precarizar» y privatizar nuestros sectores y hacer que «los contratos de duración determinada se conviertan en la norma, que la permanencia en el puesto de trabajo no sea más que un vago recuerdo y que los rankings competitivos de universidades sean nuestro único indicador de calidad», se lamenta.

Ha asegurado que la Internacional de la Educación (IE) y sus afiliados «no han pasado estos últimos cuatro años observando de brazos cruzados nuestro declive» y ha recordado a los asistentes que se han fortalecido como sector y han seguido creciendo.

Señala que la educación postsecundaria y superior también «tiene su propia dosis de ideas equivocadas que no se extinguen», y la investigación es importante para que los sindicatos de educación se movilicen y se organicen.

Hopgood añade que hace falta una clara visión política del mundo que queremos y un planteamiento orientado a la acción para poder llevarla a cabo: «Debemos ser los claros y unidos defensores de los derechos de nuestros miembros frente a los grandes desafíos».

Grahame McCulloch, miembro del Consejo Ejecutivo de la IE y perteneciente al National Tertiary Education Union de Australia, ha destacado este acto como una gran oportunidad para que los sindicatos de educación pongan en común sus experiencias.

También ha agradecido a los participantes la oportunidad que le han brindado de participar como representante de la enseñanza postsecundaria y superior a nivel mundial en el Consejo Ejecutivo de la IE.

El ponente principal de la asamblea sobre educación postsecundaria y superior ha sido David Robinson, de la Canadian Association of University Teachers.

Existe una «falsa promesa», subraya, de que la escasez actual de competencias en el mercado laboral y la economía se debe al fallo de los sistemas educativos.

Después ha presentado a los participantes las resoluciones relacionadas con la enseñanza postsecundaria y superior que se debatirán durante el Congreso de la IE, bajo el título Unámonos por la educación pública.

La Internacional de la Educación y sus afiliados han desarrollado una política sobre los cursos en línea masivos y abiertos.

Por último, ha reconocido que «es un reto conseguir influir en nuestros propios sindicatos y fuera de ellos, en el resto de la sociedad».

Por la mañana también se celebró un intenso debate de alto nivel sobre la importancia del trabajo de cooperación al desarrollo en el fortalecimiento de la capacidad de los sindicatos para organizarse y movilizarse en pro de los derechos de sus miembros y del bien común. Contó con la presencia de David Dzatsunga, del sindicato zimbabuense COLAZ; Yamile Socolovsky, del sindicato argentino CONADU; y Christian Addai-Poku, del sindicato ghanés NAGRAT.

Ese mismo día se celebró una mesa redonda donde se continuó con el debate sobre los contratos de duración determinada y que contó con ponentes como Marlis Tepe del sindicato GEW, Caroline Senneville del sindicato FNEEQ-CSN y Elizabeth Lawrence del sindicato UCU.

Los contratos de duración determinada y los contratos por horas son un problema para todos los miembros de un sindicato, señala la Dra. Lawrence, presidenta de la University and College Union (UCU) del Reino Unido.

Ha dicho que es «esencial» que todos los miembros, tanto del Reino Unido como del resto del mundo, se unan a esta lucha para acabar con los contratos de duración determinada. Este apoyo redundaría en distintos beneficios, tales como: la participación sindical, la calidad de la educación, mayor seguridad laboral y evolución salarial y dignidad en el trabajo.

Según explicó, se estima que en 2013-2014 un 35.7 por ciento de los 195.245 trabajadores que componen el personal académico del Reino Unido tenía contratos de duración determinada, mientras que otros 75.050 tenían contratos atípicos, entre los que se incluyen los salarios por horas. La idea de «contratos de cero horas» también representa una preocupación, asegura. Según la encuesta de la UCU, Freedom of Information Survey, y los datos que sobre la misma dio la Dra. Lawrence durante la reunión, aproximadamente el 53 por ciento de los centros universitarios y el 61 por ciento de los centros de formación postsecundaria han utilizado este tipo de contrato.

Lawrence reivindicó un debate entre esos empleados que trabajan a tiempo completo con contratos de duración determinada acerca de los derechos humanos para abordar las desigualdades existentes en su puesto de trabajo.