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UNICEF: el número de niños/as en Irak sin acceso a la escuela asciende a dos millones

publicado 3 noviembre 2015 actualizado 16 noviembre 2015

Las conclusiones del último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) son abrumadoras. El informe revela que el número de niños/as en Irak que no tienen acceso a la escuela podría sobrepasar los tres millones debido a la violencia continua.

Para ver los efectos a largo plazo de los conflictos violentos que causan estragos tanto en Irak como en Siria, solamente tenemos que echar un vistazo al estado deplorable en el que se encuentra la educación. Un nuevo informe publicado por UNICEF muestra que, debido a la destrucción de infraestructura y la necesidad de huir en busca de seguridad, el número de niños/as que viven en Irak, incluidos los/las niños/as sirios/as refugiados/as, que no pueden asistir a la escuela ha alcanzado los dos millones. Otros 1,2 millones de niños/as corren el riesgo de abandonar sus estudios debido a la situación de inseguridad.

En el último año se han registrado 67 ataques contra centros y personal educativo

A la amenaza permanente de la violencia se suma el problema de hacinamiento en las aulas debido a la destrucción de un gran número de escuelas y el uso de centros educativos como refugios. Según los cálculos, aproximadamente 5.300 escuelas han sido destruidas, lo que ha llevado a tres turnos diarios de clases de 60 estudiantes.

Las condiciones han obligado a muchos/as educadores/as a abandonar la región y huir a Europa en busca de una vida lejos de la guerra; UNICEF estima que el número de docentes que han huido asciende a 14.000. Además, otro millón de niños están desplazados y UNICEF dice que hasta el 70 por ciento de ellos ha perdido un año escolar.

Todo ello a pesar de que UNICEF y otras organizaciones internacionales han conseguido educar a medio millón de niños/as en el último año.

La Internacional de la Educación (IE), que cuenta con dos organizaciones afiliadas en Irak – el Sindicato de docentes del Kurdistán y el Sindicato de docentes de Irak –, está comprometida a defender “ El derecho a la educación de los niños/as refugiados y apátridas”, que fue reafirmado en su último Congreso Mundial celebrado en julio en Ottawa, Canadá.