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Documento de debate del CSEE como primera respuesta a la consulta de la Comisión sobre el ECVET

publicado 31 marzo 2007 actualizado 31 marzo 2007

En respuesta al proceso de consulta de la Comisión sobre el sistema europeo [de transferencia] de créditos para la educación y la formación profesional (ECVET, según sus siglas en inglés), el Comité Sindical Europeo de la Educación (CSEE) ha llevado a cabo una consulta interna entre sus afiliados de la Unión Europea y de la Asociación Europea de Libre Cambio (AELC). El presente documento de debate se basa en las respuestas de las organizaciones miembros del CSEE en dieciséis países, que representan a personal docente de educación y formación profesional, enseñanza general y enseñanza superior.

En general, el CSEE apoya los objetivos básicos de introducir un sistema de transferencia de créditos para la educación y formación profesional, ya que pretende que los ciudadanos puedan ver aumentadas sus posibilidades de movilidad entre los diferentes sistemas de educación y de formación, así como entre la vida laboral y los sistemas educativos, abarcando desde ámbitos de aprendizaje informales a otros que sí lo son y garantizando que el aprendizaje previo y la experiencia laboral son debidamente reconocidos y convalidados. Un sistema de transferencia de créditos en la educación y formación profesional puede ser una herramienta útil para incrementar las posibilidades de movilidad y la transparencia en los sistemas de educación y formación profesional. El aumento de la cooperación entre los sistemas educación y formación profesional, necesario en cualquier sistema común de créditos, puede además reportar beneficios adicionales en cuanto al establecimiento de estructuras de cooperación que puedan servir de base para el futuro desarrollo de políticas encaminadas a promocionar el aprendizaje permanente en Europa.

Sin embargo, el éxito del sistema ECVET depende de que sea una herramienta práctica, sencilla y en la que confíen los usuarios, ya sean alumnos, empresarios, proveedores de educación, autoridades nacionales, etc. Por el momento, la idea de la Comisión sobre el ECVET es aún poco precisa y bastante general, por lo que resulta difícil prever todas las consecuencias que el ECVET podría traer. Es vital asegurarse de que el ECVET no produzca burocracia innecesaria o cargas administrativas desproporcionadas a los objetivos que pretende conseguir.

El planteamiento actual del ECVET suscita un gran número de preguntas y consideraciones que habrán de ser examinadas con atención a lo largo del futuro desarrollo de la propuesta que hará la Comisión.

El valor añadido del ECVET

El valor añadido del ECVET dependerá del tipo de sistema de convalidación del aprendizaje que ya funciona en los Estados miembros. Para algunos países, el objetivo del ECVET en cuanto a convalidación del aprendizaje en un país ya se ha cumplido a través de instrumentos nacionales. En otros países, el CSEE ha observado que el ECVET puede favorecer el avance hacia un sistema nacional de titulaciones profesionales más coherente, una definición más clara de las partes que conforman una titulación de educación y formación profesional y unos planes nacionales de estudio más coherentes para la educación y formación profesional, allí donde corresponda.

El hecho de que el ECVET llegue a conseguir un reconocimiento adecuado del aprendizaje informal constituirá un valor añadido para muchos países.

Sin embargo, cuando hablamos de la movilidad transfronteriza, tenemos que preguntarnos cuál será ese valor añadido en comparación con el Europass, el currículum vítae europeo. Aunque ambos instrumentos son evidentemente distintos, en general comparten el mismo objetivo. Así pues, con la implantación del ECVET, ¿cuál será el futuro del Europass?

Asegurar una educación coherente y de gran calidad para los jóvenes en educación y formación profesional

La introducción del sistema ECVET y su propuesta de dividir una titulación en unidades independientes no debe rebajar los estímulos para aquellos jóvenes que se inician en la educación y formación profesional y que aspiran a conseguir la titulación final, ni reducir las posibilidades de que las autoridades educativas y los profesores o formadores puedan elaborar un programa continuo y normalizado en el ámbito nacional para la obtención de la titulación completa en educación y formación profesional.

Hay que recordar que la división de una titulación en unidades y módulos es una necesidad técnica, pero nunca deberá ir en detrimento de considerar una titulación en educación y formación profesional como un todo coherente. Las posibilidades de progreso, como por ejemplo los cambios originados por la demanda creciente y el nivel de aprendizaje, quedan significativamente lastradas si el itinerario de aprendizaje se divide en módulos independientes de forma demasiado libre.

Desde un punto de vista pedagógico, la idea de un enfoque integrado, que combine la enseñanza de una serie de competencias, capacidades y conocimientos, reduce una posible fragmentación de los cursos. La demanda de posibles itinerarios de aprendizaje individualizados dificulta el mantenimiento de un diseño sistemático e integrado de un programa de estudios.

El CSEE reconoce que un sistema de transferencia de créditos puede facilitar a los adultos en educación y formación profesional la obtención de titulaciones dentro de un esquema a tiempo parcial, así como favorecer que estos mismos adultos, en particular aquellos trabajadores con escasa o ninguna cualificación, puedan obtener las titulaciones que necesitan, a partir de combinar experiencia laboral con aprendizaje formal o menos académico, etc., si bien el CSEE, con respecto a los jóvenes, continúa insistiendo en que un programa educativo sólido, coherente y de alta calidad, realizado de forma continuada, debe seguir siendo la principal prioridad política.

Necesidad de una mayor clarificación en la definición de los resultados del aprendizaje y la asignación de puntos de crédito

La definición de los resultados del aprendizaje, en cuanto a competencias, capacidades y conocimientos, en relación con los módulos o unidades individuales de una titulación es la base del ECVET, junto con los puntos de crédito asociados que son un indicador complementario. Sobre este aspecto, existen aún una serie de cuestiones a resolver.

Es importante recordar que no todas las formas de educación y formación pueden ser capitalizadas como créditos, ni tampoco puede considerarse que estén claramente orientadas hacia la profesionalización.

La combinación de teoría y práctica es importante en la educación y formación profesional. La división de una titulación en unidades o módulos también debe tener en cuenta lo anterior. Ahora bien, ¿cómo ponderamos la experiencia laboral y la educación o los cursos de formación en el sistema ECVET de forma que generen confianza mutua?

- ¿Deberían valorarse por igual la duración de la experiencia laboral y la de un programa formal de formación o educación? - ¿Es posible acumular experiencia laboral en “bloques” e intercambiarla por una parte de una titulación formal? - ¿Quién otorga los puntos de crédito en los diferentes entornos y qué nivel deberían tener dichos puntos? - En general, se necesita un mayor esclarecimiento en cuanto a la asignación de puntos de crédito. Por ejemplo, una simple división de las 120 unidades en 12 unidades de 10 puntos cada una, puede no implicar una relación directamente relacionada con la importancia que algunas unidades podrían tener dentro de un módulo completo o una titulación. Es más, ¿qué posibilidades de recurso existen para un ciudadano o estudiante que no está satisfecho con los puntos de crédito asignados?

El CSEE reconoce que basarse en los resultados del aprendizaje puede ser necesario a la hora de comparar, pero es importante asimismo tener en cuenta otros aspectos a la hora de asignar los puntos de crédito a una titulación, como también propone la Comisión (pág. 13-14).

En cuanto a la definición de los resultados del aprendizaje para cada titulación, garantizar un amplio acuerdo y claridad sobre este punto en el ámbito nacional cobra una importancia vital.

Debe buscarse un acuerdo generalizado con los interlocutores sociales nacionales por sectores con respecto a qué competencias, capacidades y conocimientos se requieren para las cualificaciones apropiadas para cada sector.

Asimismo es necesario precisar cuáles son los organismos competentes, puesto que éstos desempeñarán un papel esencial a la hora de garantizar la confianza en el ECVET. La aceptación de este sistema depende de la objetividad y la confianza de los organismos competentes responsables de la valoración de las unidades y los puntos de crédito. Sus criterios deberán ser claros y transparentes para todos los usuarios, y las funciones de todos los agentes involucrados habrán de estar claramente establecidas. En algunos Estados miembros la educación y formación profesional se ofrece principalmente con medios públicos, mientras que en otros hay proveedores públicos y privados. Esto plantea algunas cuestiones respecto al papel de las autoridades competentes y a la garantía de la calidad. Es más, los organismos competentes deben mantener una estrecha relación con los profesionales y educadores en ese campo, como profesores y formadores, centros de formación, empresarios, responsables de formación en el centro de trabajo, etc., y aprovechar su experiencia a la hora de establecer los métodos de valoración.

La cuestión de establecer cuánto tiempo mantiene su validez la posesión de una unidad es importante y debe ser aclarada.

Las unidades del resultado del aprendizaje deben ser sólo referencias mínimas. La introducción del sistema ECVET no deberá llevar a rebajar las normas o los requisitos formales para las titulaciones, allí donde se hubiera conseguido un buen nivel.

¿Aumentarán las cargas administrativas de los responsables de la educación? Si los profesores y formadores emplean su tiempo en tareas administrativas a costa de horas de enseñanza, ello podría causar el efecto contraproducente de un aumento progresivo de estudiantes que no terminan sus estudios, sobre todo en el caso de los más flojos.

En general, el CSEE está muy preocupado acerca de cómo será posible crear un sistema ECVET sin incurrir en cargas burocráticas excesivas para la administración nacional, que llevarían al objetivo contrario que se persigue.

Necesidad de combinar movilidad y estabilidad

Es importante observar que dentro de Europa hay países con diferentes necesidades respecto a la movilidad. La movilidad no es un bien inequívoco. La inmigración forzosa y el gran flujo de mano de obra cualificada desde los países del Este a los del Oeste es una realidad en algunos Estados miembros y constituye un factor de desestabilización en ciertas partes de Europa. En cuanto a la propuesta sobre el ECVET, la terminología utilizada debería reflejar que dicho sistema facilita la movilidad, con objeto de marcar la diferencia respecto de la movilidad involuntaria. En resumen, es importante garantizar que las medidas de movilidad se combinan siempre con otras de estabilidad.

La relación entre el ECVET y el sistema europeo de transferencias de créditos

El CSEE considera que es necesario esclarecer aquí y ahora la posición del ECVET con respecto al sistema europeo de transferencias de créditos. El incremento de las oportunidades para que los ciudadanos progresen desde un grado de educación a otro es importante, y el ECVET es evidentemente menos útil si sólo se utiliza y se entiende dentro de los sistemas de educación y formación profesional. Existen titulaciones, como enfermeras o profesores, que tienen una categoría diferente según los países, esto es, en algunos están encuadradas dentro de la enseñanza superior mientras que en otros están dentro de la educación y formación profesional.

¿Cómo garantizar la posibilidad de comparar dichas titulaciones coincidentes?

El CSEE reconoce que la metodología del sistema europeo de transferencias de créditos, basada en la carga de trabajo y la duración, no es posible utilizarla como un único parámetro dentro del área de la educación y formación profesional. Sin embargo, hasta donde sea factible y apropiado, a la larga debería desarrollarse un sistema común de transferencia de créditos. En todo caso, la introducción de dos sistemas diferentes de transferencia de créditos no debería de ninguna manera propiciar la creación de barreras adicionales entre la educación superior y la educación y formación profesional.

¿Cómo propondrá la Comisión que se plantee la relación con el sistema europeo de transferencias de créditos en una perspectiva a más largo plazo?

Implementación nacional

Es importante señalar que el ámbito en el cual los sistemas de convalidación y los sistemas normalizados de titulación se establecen varía ampliamente en los Estados miembros de la Unión, en particular en lo que respecta a los sistemas de convalidación del aprendizaje no formal. En algunos países, la existencia de demasiadas autoridades implicadas en los sistemas de titulación impide el buen funcionamiento de los trámites de certificación, así como la transferencia entre sistemas y, en general, deriva en poca transparencia y escasa garantía de calidad del sistema de titulaciones.

Otros países están ahora en un proceso de adecuación de sus sistemas internos de titulación. Hay que dar tiempo suficiente para garantizar que la puesta en marcha del ECVET se hace de acuerdo con las necesidades de los contextos nacionales y para lograr un amplio acuerdo con los interlocutores sociales sobre dicha implementación. La cooperación coordinada entre todas las partes implicadas será crucial.

El CSEE subraya que será importante recabar el suficiente apoyo por parte de la UE, por ejemplo a través de financiación del Fondo Social Europeo y de sociedades personalistas de responsabilidad limitada, sobre todo para aquellos países con escasos recursos para desarrollar sus sistemas de titulación, pero básicamente para garantizar una verdadera calidad.

Garantizar la diversidad positiva de los sistemas de educación y formación en Europa

El CSEE quiere hacer hincapié en que el ECVET debería conducir hacia la compatibilidad y la transparencia de las titulaciones en los sistemas de educación y formación profesional, y no hacia la armonización. El ECVET no es sólo una herramienta que los ciudadanos pueden optar por utilizar, es también un sistema que introduce cambios concretos en los métodos nacionales de titulación. Es evidente que el ECVET sólo puede ser útil si se utiliza en conexión con los marcos nacionales de titulaciones y con el marco europeo de titulaciones. Sin embargo, como es el caso de los marcos nacionales de titulaciones, es importante que cada Estado miembro consiga un equilibrio razonable al poner en marcha el ECVET de forma que encaje dentro de su contexto nacional sin dejar de estar ligado al sistema global europeo.

Ahora bien, esta operación sólo podrá hacerse mediante la implicación total de los interlocutores sociales.

Medidas para fomentar el aprendizaje permanente

En cuanto a los obstáculos para la movilidad que el ECVET intenta resolver, el CSEE reconoce que el hecho de que la falta de convalidación de los resultados de aprendizaje durante una estancia en el extranjero o de cuando se cambia entre diferentes contextos de aprendizaje, es una de las barreras para la movilidad dentro de la educación y formación profesional, aunque señala que la mayor dificultad para que el aprendizaje permanente sea una realidad en Europa estriba en la falta de acceso a la formación y a la financiación. El CSEE recuerda que, además del ECVET, hay que continuar tratando de implantar medidas que posibiliten el acceso a la formación. En los Estados miembros de la UE en los que sólo de un uno a un dos por ciento de la población participa en el aprendizaje permanente, los ciudadanos necesitan antes que nada oportunidades de aprendizaje.

El CSEE recuerda además que el ECVET es una de las muchas herramientas que existen para fomentar el aprendizaje permanente. Existen aún Estados miembros de la UE en los que falta suficiente orientación, información, financiación, garantía de calidad y provisión de alto prestigio dentro del ámbito del aprendizaje permanente. Además, en muchos países se requiere un esfuerzo suplementario para poner en marcha estructuras de coordinación para todas las partes implicadas, como autoridades locales, regionales y nacionales, interlocutores sociales, centros de formación, etc., todas ellas involucradas en el aprendizaje permanente.

Desarrollo futuro de la propuesta

Finalmente, el CSEE destaca que la Comisión debe conceder el suficiente tiempo para continuar desarrollando y mejorando la propuesta relativa al ECVET. La propuesta formal prevista debe contener una disposición sobre un periodo de evaluación y hay que asegurarse de que la terminología utilizada es comprensible en el conjunto de la UE por todas las partes implicadas e instituciones, y aceptada por los interlocutores sociales.

El CSEE quiere asimismo subrayar que un periodo de consultas algo inferior a cinco meses, de noviembre de 2006 a marzo de 2007, es demasiado corto. En algunos Estados miembros las consultas formales a las partes interesadas no se organizaron desde los Ministerios. Para las siguientes fases, el CSEE pide a la Comisión que inste firmemente a los Estados miembros a implicar en este asunto a los interlocutores sociales nacionales y a otras partes interesadas, para de esta forma conseguir una participación real en cada país.

Por último, el CSEE apoya y anima a la Comisión a que contraste el sistema de manera sectorial en cada país, contando con la participación de los interlocutores sociales. El CSEE confía en seguir participando y siendo consultado como interlocutor social en este campo antes de la propuesta final sobre el sistema europeo [de transferencia] de créditos para la educación y la formación profesional.