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Australia

publicado 12 julio 2013 actualizado 5 febrero 2016
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Otra vuelta de tuerca: un nuevo primer ministro

Sin embargo, el plazo se alarga de manera indefinida ante la crisis interna de su partido y el ascenso al poder de un nuevo primer ministro, Kevin Rudd. Las elecciones se convocan para el 7 de septiembre.

La AEU ha advertido que, para que la reforma Gonski tenga éxito, se debe poner en marcha la nueva financiación a principios del próximo año.

"La clave es dejar de lado las cuestiones ideológicas y tomar medidas basadas en los hechos", ha declarado la Secretaria Federal de la AEU y Presidenta de la IE, Susan Hopgood. "Australia necesita un nuevo modelo de financiación educativa, porque no hay recursos suficientes para apoyar a las y los estudiantes que más lo necesitan”.

"El rendimiento educativo de Australia ha disminuido significativamente en la última década y, a menos que alcancemos esta reforma de financiación escolar, continuará haciéndolo. El costo de la inacción será mucho mayor que el costo de la inversión”.

Al cierre de esta edición, 5 de 8 Estados habían firmado la reforma Gonski: Nueva Gales del Sur, el Territorio de la Capital Australiana, el Sur de Australia, Tasmania y Victoria.

Para conocer más detalles de la reforma Gonski, lea la entrevista al Presidente de la AEU, Angelo Gavrielatos, aquí

Gonski en peligro: el juego político

La campaña y el informe Gonski dieron sus frutos. El 3 de septiembre de 2012, el gobierno federal anuncia su intención de legislar a favor de un nuevo modelo de financiación, en consonancia con las recomendaciones de la Reforma Gonski. Pero antes es necesario el consentimiento de los distintos Estados y territorios para cofinanciar la reforma.

Por ello, la ex primera ministra australiana, Julia Gillard, intenta negociar con los diferentes líderes un aumento de 14.500 millones de dólares australianos, en fondos estatales y federales, a lo largo de seis años.

Sin embargo, en abril, durante la reunión del Consejo de Gobiernos Australianos, Gillard no puede convencer a ningún Estado para firmar el nuevo plan de financiación educativa.

Inesperadamente, el gobernador del Estado de Nueva Gales del Sur, Barry O'Farrell, acaba firmando el paquete Gonski, tras acordar un pacto con Gillard de 5.000 millones de dólares australianos.

A Nueva Gales del Sur le siguen otros estados y territorios, y Gillard fija el 30 junio como fecha límite para firmar el acuerdo.

Un nuevo marco de financiación educativa

La reforma Gonski es la investigación más completa sobre financiación educativa en Australia de los últimos 40 años. Encargada por el Gobierno federal en 2010, fue realizada por un grupo de expertos encabezado por el empresario y filántropo David Gonski. El informe definitivo se publicó el 20 de febrero de 2012.

Durante los 18 meses de investigación, el grupo de expertos revisó más de 7.000 informes de actores afectados y miembros del público, visitó 39 escuelas y consultó 71 grupos clave para la educación en Australia.

Las principales conclusiones del informe fueron:

  • Australia invierte muy poco en educación, y la manera en que lo hace no es  eficiente, eficaz ni justa;
  • La brecha en el rendimiento escolar es cada vez mayor: el alumnado que vive en zonas desfavorecidas se encuentra hasta tres años por detrás de aquel, de la misma edad, que reside en zonas prósperas.

Como consecuencia, la reforma Gonski recomienda un cambio hacia un nuevo sistema que proporcione una mejor financiación educativa, acorde con las necesidades del alumnado en todo el país. Esto significaría un nivel básico de financiación por estudiante y una ayuda adicional para el alumnado más desfavorecido.

Así, las escuelas públicas recibirían el importe base total del gobierno central y los gobiernos locales, mientras que la cantidad destinada a las escuelas privadas variaría en función de la capacidad de las familias para pagar las tasas escolares.

Dependiendo del perfil de los y las estudiantes, se proporcionarían fondos adicionales a aquellas escuelas que atienden alumnado procedente de sectores desfavorecidos, estudiantes indígenas, estudiantes con discapacidades, estudiantes sin un dominio fluido del inglés, así como a las escuelas en zonas rurales, remotas y aisladas.

I give a Gonski: el sindicato entra en escena

Desde hace más de una década, la Australian Education Union(AEU), afiliada a la IE, ha estado demandando una inversión equitativa en educación.

Cuando se anunció la reforma Gonski, la AEU aprovechó la oportunidad y lanzó una campaña nacional para que la comunidad educativa participara activamente, y conseguir así una mejor financiación de las escuelas públicas. Como resultado de dicha campaña, más de 6.000 envíos al grupo de expertos fueron hechos por docentes, directores y padres de familia.

Tras la publicación del informe Gonski, el sindicato lanzó una nueva campaña, I give a Gonski, con el objetivo de presionar al gobierno australiano para que legislara en función de los resultados revelados, dotando de recursos adicionales a las escuelas públicas según el nuevo sistema de financiación recomendado.

La exitosa campaña de la AEU incrementó enormemente el apoyo del público a las demandas de esta reforma educativa. Mareas verdes, manos abiertas por Gonski, marchas y manifestaciones, inundan las calles de pueblos y ciudades de toda Australia, de norte a sur. La palabra Gonski adquiere una nueva connotación de equidad y calidad educativas.