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¡El “lugar de la mujer” está... en su sindicato para actuar a favor de la justicia y el empoderamiento económico!

publicado 8 marzo 2017 actualizado 8 marzo 2017

Al tiempo que la comunidad internacional celebra el Día Internacional de la Mujer, este año la Internacional de la Educación y sus organizaciones afiliadas reafirman que los sindicatos son actores clave en la promoción y el avance del empoderamiento económico de las mujeres.

Cumplir toda la gama de los derechos humanos de las mujeres

“Al celebrar una vez más el Día Internacional de la Mujer, nos unimos a otras personas para reconocer la importancia del cumplimiento del derecho de las mujeres y las niñas a la educación y al empoderamiento económico, no sólo por las mejoras que se derivan en términos de eficacia y productividad y por el rendimiento positivo de la inversión, sino porque los derechos de las mujeres son derechos humanos”, subraya Fred van Leeuwen, Secretario General de la Internacional de la Educación (IE), en la Declaración de la IE con motivo del Día Internacional de la Mujer de este año, reconociendo que “los sindicatos de la educación son actores clave en la promoción y el avance de estos derechos”.

La declaración afirma que “los derechos humanos son indivisibles: las niñas y las mujeres nunca podrán ejercer plenamente su derecho a la educación a menos que se promuevan y defiendan firmemente todos sus derechos humanos – y viceversa. Cuando las niñas y las mujeres pueden acceder y participar plenamente en una educación equitativa e inclusiva de calidad, tienen muchísimas más posibilidades de ganarse la vida sin verse limitadas a un empleo precario y mal pagado, al margen del mercado laboral. Es preciso que esto sea una realidad”.

La Declaración observa asimismo que, más de 20 años después de la adopción de la Plataforma de Acción de Beijing de 1995 –el instrumento internacional sobre los derechos de la mujer de mayor trascendencia hasta la fecha–, el compromiso mundial para alcanzar la igualdad de género nunca ha sido tan importante. Por primera vez en la historia, los gobiernos han establecido un plazo para poner fin a la desigualdad de género, incluso en el ámbito de la educación.

Los líderes mundiales aprobaron en 2015 los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), situando la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas en el corazón de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. El logro de los objetivos, que incluyen erradicar la pobreza (ODS1), garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos (ODS4), lograr la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas (ODS5), promover el crecimiento económico inclusivo y sostenible (ODS8), y reducir la desigualdad en y entre los países (ODS10), depende en gran medida de que se aproveche plenamente el potencial de las mujeres en el mundo del trabajo.

Menos trabajos y peores salarios para las mujeres

En 2016, solo la mitad de las mujeres y las niñas mayores de 15 años tenían un empleo remunerado, frente a las tres cuartas partes de los hombres; la proporción de mujeres que siguen realizando un trabajo no remunerado es el triple que la de hombres; y hay 700 millones menos de mujeres que de hombres, en edad de trabajar, que tienen un empleo remunerado. Esta es la realidad de principios del  siglo XXI, a pesar de que en muchos países hay más mujeres que hombres que completan la educación superior, obteniendo a menudo mejores resultados que sus homólogos masculinos.

Cuando las mujeres encuentran un empleo remunerado y realizan el mismo trabajo que los hombres, o uno de igual valor, reciben de media un salario inferior al de los hombres. Esto sucede incluso en profesiones como la enseñanza, donde las mujeres suelen ser mayoría, pero donde la brecha salarial de género persiste. Si bien la dimensión de la brecha salarial de género varía según las regiones, no existe ni un solo país en el mundo donde la brecha haya desaparecido.

Reconociendo la crucial importancia del fortalecimiento económico de las mujeres en la Agenda 2030, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, estableció en 2016 un Panel de Alto Nivel sobre el Fortalecimiento Económico de la Mujer, que busca “reunir la energía, el compromiso y la acción necesarios para acelerar el empoderamiento económico de las mujeres en el mundo”.

Un papel importante para los sindicatos

Actualmente, más de 1.300 millones de mujeres participan de forma activa en la economía mundial, y más de 70 millones de mujeres están afiliadas a un sindicato, por lo que no cabe duda de que su empoderamiento económico depende también de la garantía de su derecho a la educación, así como de sus derechos sindicales, incluido el derecho al trabajo, el derecho a reunirse, a organizarse y a crear sindicatos, tal como lo garantiza la Declaración Universal de los Derechos Humanos y una serie de convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En tanto que sindicatos de la educación, las organizaciones miembros de la IE ocupan una posición privilegiada para poner de relieve los vínculos que existen entre el cumplimiento del derecho a la educación de las mujeres y las niñas y la garantía de que la educación les permita realmente emanciparse en el plano económico. El ODS4 de la Agenda 2030 debe ser plenamente implementado por los gobiernos para garantizar que, más allá de su derecho a la educación, las niñas y las mujeres también puedan disfrutar de sus derechos en el senode la educación.

Actividades

Como sucede, por ejemplo, en Argentina, Canadá, Francia o el Reino Unido, muchas organizaciones afiliadas a la IE ya han adoptado medidas y/o van a organizar actividades relacionadas con el 8 de marzo con el objetivo de poner de relieve la importancia de la educación a la hora de garantizar el empoderamiento económico de las mujeres.

Más de 130 sindicatos, en representación de las Federaciones Sindicales Internacional (FSI) –la IE, la Confederación Sindical Internacional, la Internacional de Servicios Públicos y la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte– de todas las regiones, asistirán a la primera semana de la 61ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) de la ONU en Nueva York (Estados Unidos). La delegación de la IE contará con 18 delegados de 12 países. La declaración conjunta oficial de las FSI sobre el tema de la CSW de este año se titula “¡El lugar de una mujer está en su sindicato! Los sindicatos son esenciales para el empoderamiento económico de la mujer en el cambiante mundo del trabajo”.