Ei-iE

Photo: Hugh Macleod / IRIN / 201003230933070025
Photo: Hugh Macleod / IRIN / 201003230933070025

#CRC30 «El derecho a la educación en tiempos de guerra: los niños perdidos de Yemen y la lucha por salvarlos», por Yahya Al Yanaie.

por: Yahya Al Yanaie publicado 2019-11-21 actualizado 2019-11-21

Desde Yemen, país azotado por la guerra desde hace ya cinco años consecutivos, me dirijo a ustedes con motivo del 30º aniversario de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. Como docente y sindicalista, me gustaría hablarles de las cortas y angustiosas infancias en mi país y de una generación de estudiantes que pasa del pupitre de la escuela al ataúd.

En este país viven millones de niños y niñas. Son los niños y niñas que la comunidad internacional no ha conseguido proteger. Un millón han sido privados de educación, 1300 han muerto asesinados, 600 han sucumbido al cólera, 5000 han sido víctimas de abusos y 1,5 millones han sido desplazados y se han quedado sin hogar. Dos millones de niños y niñas siguen viviendo en zonas de conflicto y sufren desnutrición, pobreza y enfermedades.

Sin embargo, la protección de los niños en tiempos de guerra está consagrada en el derecho internacional humanitario.La comunidad internacional debe intensificar sus esfuerzos para crear espacios de aprendizaje seguros en Yemen con el fin de respetar las normas que se ha fijado. La educación no puede posponerse indefinidamente debido a los conflictos. Las nuevas generaciones necesitan las herramientas que la educación les proporciona para reconstruir sus comunidades y su país.

A pesar de los años de decepción, nosotros, como sindicato de la educación, hemos manifestado nuestro pleno compromiso de apoyar las convenciones internacionales relativas a los derechos del niño como un deber nacional y humanitario.Hemos pedido en reiteradas ocasiones a todos los docentes que acudan a las escuelas, incluso aunque no se les pague, para proteger a esta generación de la pérdida, del analfabetismo y del punto de no retorno.Porque la falta de educación, la desesperación y el abatimiento son el caldo de cultivo ideal para fomentar el extremismo entre los niños.

Una de las consecuencias desastrosas del conflicto actual es la generación de niños y niñas desplazados sin educación. Estos niños inocentes no solo han sido desplazados, tampoco están recibiendo una educación adecuada, un factor que aumenta la probabilidad de que sean reclutados para la guerra.Cientos de ellos han muerto en el frente, y los que viven no tienen la posibilidad de aprender y desarrollar las competencias necesarias para convertirse en ciudadanos activos de la sociedad.Esta generación de niños desplazados con fusiles en la mano será la tragedia de Yemen en el futuro.

La educación en Yemen ha sido utilizada por los bandos en guerra como medio para ejercer presión. El proyecto de división de Yemen afectará tanto a la unidad de la educación en el país como a la armonía social de nuestra sociedad. Los continuos intentos de politizar la educación en Sanaa plantean riesgos tanto culturales como intelectuales para los estudiantes. Los intentos de reajustar los planes de estudios para que obedezcan a una agenda sectaria modificarán el tejido social, agravarán la brecha cultural e intelectual del país y producirán una generación de millones de niños atrapados en ideas sectarias y regionales, además de una cultura de violencia y odio.

Por lo tanto, la comunidad internacional debe denunciar la politización de la educación, debe reunir a las partes en conflicto para acordar que la educación debe seguir revistiendo un carácter cívico y nacional, con un plan de estudios que fomente la paz y la estabilidad para las generaciones futuras de Yemen.

Además, la protección y la reconstrucción de la educación en Yemen solo pueden lograrse mediante un sistema de apoyo mundial y regional.Tanto en Sanaa como en muchas otras provincias, la educación se ha convertido en un instrumento de movilización sectaria y en una fuente de reclutamiento para la guerra, porque miles de niños de la educación pública han sido movilizados y reclutados para luchar. Estos niños han cambiado las bibliotecas y las aulas por el frente. Tal como están las cosas, el producto de la educación ya no tiene nada que ver con la vida, el trabajo y la paz, sino más bien con la violencia y el odio.

Nosotros, en representación del sindicato Yemeni Teachers Union, miembro de la Internacional de la Educación, estamos totalmente comprometidos con la defensa del derecho a la educación en las zonas de conflicto y consideramos la educación como un elemento esencial para la recuperación de Yemen. Hemos instado a la comunidad internacional a que apoye este derecho como componente integral de la asistencia humanitaria.Hemos pedido a ambas partes involucradas en la guerra de Yemen que respeten el derecho internacional, así como a los civiles y las instituciones civiles, y que no ataquen al personal docente, a los estudiantes ni las instalaciones educativas.Hemos puesto en marcha una serie de iniciativas en colaboración con varias organizaciones internacionales y nacionales y algunos socios locales con el objetivo de ayudar a los niños y niñas más afectados por la guerra de Yemen.

Como institución, tratamos de adoptar medidas concretas para prevenir los ataques contra la educación en Yemen y responder de manera más eficaz a esos ataques en caso de que se produzcan. Además, intentamos garantizar el acceso a la educación para todos los niños, no solo por el interés de la educación en sí, sino también por la protección que estas escuelas pueden proporcionar a los niños.Las escuelas seguras pueden proteger a los niños del reclutamiento e incluso unir a las familias y las comunidades. La escolarización puede ayudar a los niños y niñas a soportar el estrés diario de la exposición a la violencia armada.

Con ocasión del 30º aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, hacemos un llamamiento internacional para que se refuerce la protección jurídica gracias a una mayor cooperación institucional, bajo la forma de una red de solidaridad entre las instituciones de todo el mundo, con el fin último de evitar que la educación y sus instituciones sean objetivo de la guerra en Yemen.

Esperamos que este llamamiento humanitario incite a los Estados a defender el derecho de los niños y las niñas a la educación durante las crisis y los conflictos como un componente integral de la asistencia humanitaria.

--

El 20 de noviembre de 2019 se cumplen 30 años de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. Para celebrar el aniversario de uno de los tratados de derechos humanos más ratificados de la historia, publicamos una serie de blogs que muestran la labor y el compromiso de los sindicatos de la educación en apoyo de los derechos de los niños, en particular su derecho a la educación. Con muchos niños y jóvenes aún sin escolarizar, nuestro trabajo dista mucho de haber terminado. Lea la Declaración completa de nuestro Secretario General, David Edwards.