Las asociaciones sindicales están redefiniendo el desarrollo profesional en todo el mundo
De Canadá a Gambia, de Dinamarca a Zanzíbar, los sindicatos de la educación están redefiniendo el desarrollo profesional como un proyecto colectivo dirigido por el profesorado y basado en la solidaridad, la dignidad y las realidades locales.
A través de proyectos de cooperación concretos, diseñados y ejecutados por sindicatos, el desarrollo profesional se está utilizando como instrumento para potenciar la afiliación sindical, mejorar la promoción y demostrar a los gobiernos que los sindicatos son actores indispensables en la consecución de una educación de calidad.
El 22 de enero de 2026, la Internacional de la Educación organizó un acto en línea, titulado Café sobre Cooperación al Desarrollo, que reunió a dirigentes sindicales y profesionales de la educación de todos los continentes, con objeto de examinar la siguiente cuestión: ¿Cómo puede el desarrollo profesional reforzar tanto la enseñanza como a los propios sindicatos?
Se pusieron de relieve dos iniciativas: por una parte, el programa “Docencia Compartida” (Teaching Together), que desde hace tiempo vincula a la federación canadiense Canadian Teachers’ Federation (CTF) y al sindicato gambiano Gambia Teachers’ Union (GTU), como un ejemplo de los 15 proyectos de este tipo que la CTF lleva a cabo cada año; y, por otra, una asociación entre el sindicato danés Danish Union of Early Childhood and Youth Educators (BUPL) y el sindicato Zanzibar Teachers’ Union (ZATU), centrada en la educación de la primera infancia.
“Docencia Compartida”: Aprendizaje profesional, creación de sindicatos
En el centro de la asociación CTF–GTU se encuentra “Docencia Compartida”, un programa internacional de aprendizaje profesional.

“Se trata de un programa de aprendizaje profesional colaborativo e inmersivo”, explicó Beverley Park, directora del Programa de Cooperación Internacional de la Canadian Teachers’ Federation. “Y lo significativo es que es de docentes para docentes”.
El programa pone en contacto a docentes canadienses con homólogos y homólogas de los países asociados, con el fin de diseñar y dirigir conjuntamente proyectos basados en necesidades identificadas a escala local. El plan de estudios no se exporta; la pedagogía se discute, se adapta y se experimenta a través de la práctica. “No vamos y decimos: ‘Así es como tenéis que enseñar’”, explicó Park.


Para el Gambia Teachers’ Union, las repercusiones han sido tanto en el plano pedagógico como a un nivel profundamente organizativo.
“Sobre todo, el hecho de tener a algunos/as de los/las docentes canadienses aquí con nosotros y nosotras hace que sea un programa enriquecedor para el personal docente”, afirmó Momodou Baka Dem, responsable de Programas y Comunicaciones del GTU. Muchos/as de los/las participantes son educadores y educadoras noveles, que colaboran con compañeros y compañeras extranjeros/as más experimentados/as; una combinación que, según él, ha tenido un efecto visible en las aulas.
Pero la dimensión sindical es igual de importante. “Docencia Compartida” se ha convertido en una plataforma de reclutamiento y visibilidad que permite al GTU ponerse en contacto con docentes jóvenes que, de lo contrario, nunca llegarían a conocer el sindicato. “Solían preguntar: ¿qué está haciendo el Gambia Teachers’ Union por nosotros/as?”, señaló Dem. “Este programa es la plataforma desde la que respondemos a algunas de esas preguntas”.
Dem también explicó que el programa ha sido un instrumento crucial para reclutar a jóvenes docentes para que pasen a ocupar puestos de liderazgo en el seno del sindicato. “Animamos a los y las participantes a que formen parte del sindicato para que asuman funciones de liderazgo durante estos programas”. Por ejemplo, destacó que el presidente regional de la región educativa 1 (de un total de 8 regiones) se convirtió durante uno de los programas en vicepresidente de la Gambia Teachers Union Ladies Society y en vicepresidente del Gambia Teachers’ Union. Gracias a las lecciones que recibieron en el marco de este programa, algunos de nuestros/as aprendices, los/las que asistieron al programa, están ganando premios nacionales para docentes por el impacto del programa al que asistieron, como es el caso del primer ganador del Premio para Docentes de Gambia que se inició en 2022”.
A través de la participación directa, el sindicato ha reforzado su capacidad de promoción, ha reunido pruebas a partir de las realidades vividas por sus miembros y las ha utilizado para presionar al gobierno respecto a cuestiones como la vivienda del personal docente, con resultados tangibles.
Educación de la primera infancia y el poder del contexto
Si “Docencia Compartida” muestra cómo el desarrollo profesional puede renovar la vida sindical, la asociación entre BUPL de Dinamarca y ZATU de Zanzíbar ilustra cómo la cooperación puede ayudar a construir marcos políticos completos, especialmente en sectores como la educación de la primera infancia.

“Nos centramos en la educación de la primera infancia”, afirma Lasse Bjerg Jørgensen, tesorero y director de Asuntos Internacionales de BUPL. “Pero llegamos a acuerdos con los países con los que cooperamos sobre cuáles son sus mayores retos y problemas, y luego trabajamos en ello”.
En Zanzíbar, esos retos eran sistémicos: salarios bajos, empleo informal, escasa protección laboral y un reconocimiento limitado de los educadores y las educadoras de la primera infancia. Según el secretario general del ZATU, Haji Juma Omar, el proyecto pretendía abordar estos problemas simultáneamente, a través de la formación profesional, la promoción y el diálogo social.

“El proyecto pretendía mejorar la educación de la primera infancia reforzando el cumplimiento de la legislación laboral, las condiciones de trabajo y la competencia del personal docente”, afirmó Omar, haciendo hincapié en las metodologías de aprendizaje a través del juego y en la promoción sindical.
Los resultados han sido concretos. Los y las docentes se han incorporado a las nóminas del Estado, se han firmado convenios colectivos en las escuelas privadas, y la educación de la primera infancia se ha integrado formalmente en los debates nacionales sobre política educativa.
Más allá de las cifras, hacia un impacto duradero
Las oradoras y los oradores también señalaron que las evaluaciones formales son escasas, y que el impacto suele narrarse más que cuantificarse. Pero esa puede ser justamente la cuestión, planteó Park: “Podemos facilitar estadísticas”, señaló, “pero eso no cuenta la historia del impacto”.
Lo que sí cuenta la historia son los y las docentes que se convierten en líderes sindicales, los educadores y las educadoras que ganan premios nacionales, y los sindicatos que adquieren la credibilidad necesaria para sentarse frente a los gobiernos como socios en pie de igualdad.
El mensaje del Café sobre Cooperación al Desarrollo fue claro: cuando los y las docentes lideran su propio desarrollo profesional –a través de sus sindicatos–, no solo mejoran la situación en las aulas: están reconstruyendo el poder colectivo de la propia profesión.