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Francia: una semana de movilización intersindical en defensa de la enseñanza pública

publicado 26 marzo 2026 actualizado 2 abril 2026

Ante unos presupuestos para 2026 que suponen «la asfixia del servicio público de la educación», los sindicatos franceses exigen más recursos, más empleo y una revalorización salarial. Tras numerosas iniciativas locales impulsadas por trabajadores y trabajadoras decididos a defender sus condiciones laborales y el derecho a la educación, convocan una semana de movilización nacional del 30 de marzo al 3 de abril, que incluirá una jornada de huelga el 31 de marzo.

Un servicio público al borde del colapso

En su comunicado del 20 de marzo, las organizaciones sindicales —FSU, UNSA Éducation, CFDT Éducation Formation et Recherche Publiques, CGT Éduc’action y SUD Éducation— dan la voz de alarma: las decisiones presupuestarias del Gobierno, marcadas por la supresión de puestos y el bloqueo de cualquier revalorización salarial, agravan una situación ya crítica.

Advierten sin rodeos que «sin duda, estas decisiones degradarán aún más un servicio público de educación ya exangüe».

En la enseñanza secundaria, los efectos son ya visibles: cierre de grupos, clases masificadas, menos oferta educativa, imposición de complementos de servicio y, según la intersindical, incluso «chantaje con los recursos para que se mantengan los grupos segregados por nivel».

La vida escolar, lastrada por plantillas crónicamente insuficientes, se describe como «asfixiante», lo que deteriora aún más el clima escolar en los centros de educación secundaria.

«Todo indica que la enseñanza secundaria vuelve a pagar un alto precio por las decisiones presupuestarias y políticas del Gobierno», denuncia la intersindical.

Se anuncian cierres masivos en la educación primaria

Otra de las preocupaciones es la planificación escolar en este nivel educativo, ya que se prevén miles de cierres de clases desde la próxima semana.

Los sindicatos rechazan este nuevo deterioro de las condiciones de trabajo y de aprendizaje: «Rechazamos nuevas degradaciones en la educación primaria, ya que la falta de recursos dificulta la sustitución del profesorado y la escuela inclusiva».

Recuerdan que el descenso demográfico debería ser una oportunidad para reducir la ratio de estudiantes por clase y no una justificación para seguir recortando recursos.

Ampliar las movilizaciones locales: un marco nacional para hacer frente común

La semana del 30 de marzo al 3 de abril debe permitirles, por tanto, unificar las acciones y darles mayor visibilidad a escala nacional. El programa incluye concentraciones, acciones con las familias, huelgas locales, ruedas de prensa e iniciativas simbólicas, como las operaciones «institutos muertos».

Los sindicatos quieren transmitir tres reivindicaciones urgentes:

  1. Recursos humanos para todas las categorías de personal.
  2. Aumentos salariales sin contrapartidas,
  3. Una mejora real de las condiciones de trabajo.

La intersindical también quiere proyectarse hacia el futuro y subraya que la batalla ya se libra de cara al presupuesto de 2027: «La variable demográfica no puede ser la principal brújula a la hora de tomar decisiones en materia de recursos. Esta huida hacia adelante debe terminar».

¡Por la pública : creamos escuela!

Esta semana de acción de los sindicatos franceses se inscribe plenamente en la campaña ¡Por la pública!: Creamos escuela de la Internacional de la Educación. Se trata de un llamamiento urgente a los Gobiernos para que inviertan en educación pública, un derecho humano fundamental y un bien público, y también para que aumenten la inversión en profesorado, el factor más importante para lograr una educación de calidad. Esto implica, en particular, revalorizar al personal docente, respetarlo situándolo en el centro de la toma de decisiones y confiar en su experiencia pedagógica. 

Como subraya Jelmer Evers, director de la región europea de la Internacional de la Educación y del Comité Sindical Europeo de la Educación (CSEE), «la movilización de los sindicatos franceses recuerda una verdad fundamental: sin inversiones públicas ambiciosas no hay escuelas de calidad. El profesorado y el conjunto del personal educativo ya no pueden sostener por sí solos un sistema asfixiado. El CSEE y la Internacional de la Educación les apoyan plenamente para defender el derecho de cada estudiante a una educación pública sólida, equitativa y con la financiación a la altura de las necesidades».