Por qué los sistemas educativos resilientes al cambio climático comienzan con el profesorado
Suscríbase
Subscríbase al boletín de Mundos de la Educación.
Suscríbase
Subscríbase al boletín de Mundos de la Educación.
Gracias por subscribirse
Algo salió mal
El cambio climático ya está alterando la educación en todos los rincones del mundo. Las olas de calor están obligando a cerrar centros educativos. Las inundaciones están dañando aulas y materiales de aprendizaje. Las tormentas y las sequías están obligando a muchas comunidades a desplazarse y están interrumpiendo la educación, a menudo de forma reiterada.
Ante estas disrupciones, se espera que el profesorado sostenga los sistemas educativos, garantice la continuidad de la educación y el desarrollo de competencias, y proteja el bienestar del estudiantado adaptando su práctica docente y respondiendo a las crisis, en muchos casos sin apenas orientación ni apoyo. Sin embargo, las respuestas al cambio climático en el ámbito educativo suelen reducirse a intervenciones en las infraestructuras o en el currículo, sin prestar suficiente atención a quienes hacen posible la educación en las aulas.
Como respuesta a esta situación, la Alianza Mundial por la Educación, UNICEF y la Internacional de la Educación han elaborado la herramienta Educators at the Heart of Greening Education: A Climate Resilience Toolkit for Policymakers en el marco del pilar número 3 de la Alianza para una Educación Verde, impulsada por la UNESCO, que se centra en reforzar las competencias verdes del profesorado y de los sistemas educativos. Esta herramienta complementa las orientaciones existentes en los otros tres pilares y refuerza un enfoque sistémico de la acción climática en el sector educativo que reconoce que las infraestructuras, los currículos y las comunidades solo pueden alcanzar resultados si el profesorado cuenta con el apoyo necesario para liderar y sostener el cambio.
La herramienta ha sido elaborada gracias a una colaboración sostenida con un grupo de referencia global compuesto por representantes de ministerios de educación, sindicatos docentes y otras organizaciones del ámbito educativo, con el fin de garantizar que las orientaciones reflejen la diversidad de contextos nacionales y realidades, también en situaciones de fragilidad, conflicto y elevada vulnerabilidad a los impactos climáticos.
La herramienta subraya como elemento fundamental la importancia de un diálogo social significativo. La eficacia de la acción climática en la educación no solo depende del diseño de políticas. Depende de un diálogo continuo entre gobiernos, profesorado, infancia y juventud, así como con otros sectores como el climático, el financiero y el de gestión del riesgo de desastres.
El profesorado en el centro de la resiliencia climática
Los sistemas educativos no pueden ser resilientes al cambio climático si no se abordan las condiciones en las que el profesorado, los equipos directivos y el personal de apoyo educativo desarrollan su labor en los centros. Cuando el profesorado no está preparado para responder a las crisis climáticas, o trabaja en condiciones inseguras o de sobrecarga, la continuidad y la equidad educativa se ven afectadas, especialmente en el caso de la infancia y las comunidades más expuestas a riesgos climáticos.
Esta nueva herramienta sitúa en el centro de los sistemas educativos resilientes una idea clara, pero a menudo ignorada: apoyar al profesorado es fundamental para sostener una educación equitativa, inclusiva y de calidad frente al cambio climático.
En lugar de considerar al profesorado únicamente como el responsable de impartir educación sobre el cambio climático, la herramienta lo reconoce como un componente esencial de la resiliencia del sistema, decisivo en la prevención, la respuesta y la recuperación.
Una herramienta práctica para las personas responsables de las políticas
La herramienta, dirigida principalmente a los ministerios de educación y sus socios del sector, funciona como un instrumento de reflexión política y de diálogo. No impone soluciones cerradas ni establece clasificaciones entre países. En su lugar, ayuda a los gobiernos a reflexionar sobre cómo el cambio climático está afectando al personal educativo y a la prestación del servicio educativo, así como a definir prioridades políticas adaptadas a cada contexto nacional.
Además, promueve la participación del profesorado en la toma de decisiones sobre sistemas educativos resilientes al cambio climático y hace hincapié en que las políticas deben basarse en su experiencia y sus conocimientos profesionales.
La herramienta está estructurada en torno a cinco objetivos interrelacionados que abarcan el conjunto de funciones y necesidades del profesorado:
- Permitir que el profesorado imparta una educación de calidad sobre el cambio climático
- Reforzar la capacidad del profesorado para mantener la educación durante las perturbaciones climáticas
- Garantizar la seguridad y el bienestar del profesorado y del estudiantado
- Garantizar condiciones laborales de calidad antes, durante y después de las crisis climáticas
- Reforzar la participación del profesorado en el diálogo social y político relacionado con el cambio climático
En conjunto, estos objetivos invitan a los ministerios y a los actores del sector a ir más allá de intervenciones aisladas y a analizar cómo las políticas de formación docente, gestión del personal, preparación ante emergencias y participación de los actores implicados pueden articularse para incrementar la resiliencia de los sistemas educativos frente a los impactos climáticos.
Mirando al futuro
A medida que los riesgos climáticos aumentan, los sistemas educativos se enfrentarán a impactos más frecuentes y de efecto acumulativo.
Incrementar la resiliencia de los sistemas educativos no solo consiste en preparar al estudiantado para el futuro. Implica garantizar la continuidad de la educación durante las crisis, preservar la equidad y contribuir a la recuperación.
Al situar al profesorado en el centro del diálogo sobre políticas climáticas, la herramienta Educators at the Heart of Greening Education ofrece a gobiernos y organizaciones socias un punto de partida práctico para avanzar hacia sistemas educativos resilientes al cambio climático, capaces de afrontar las alteraciones y mantener una educación inclusiva y de calidad para todo el estudiantado y las comunidades.
Este blog se publicó originalmente en el blog Educación para Todos de la Alianza Mundial por la Educación (GPE) el 30 de abril de 2026.
Las opiniones expresadas en este blog pertenecen al autor y no reflejan necesariamente ninguna política o posición oficial de la Internacional de la Educación.