Primero de Mayo: Trabajadores y trabajadoras del saber: la unión hace la fuerza
Somos la Internacional de la Educación. Somos más de 33 millones de personas docentes y trabajadoras de la educación en 180 países y territorios. Educamos al mundo.
En nuestras aulas, en nuestras escuelas y universidades, en nuestras comunidades, nos unimos por la educación pública, por nuestra profesión, por las personas y el planeta.
Este Primero de Mayo y todos los días, nos movilizamos contra los multimillonarios que ven nuestro trabajo como un "impuesto" a su productividad, que explotan y evitan pagar su parte justa en una espiral de codicia sin fin.
Nos estamos movilizando contra autoritarios y oligarcas que quieren manipular nuestras democracias y matar de hambre a nuestros sistemas educativos y servicios públicos para encerrar a miles de millones de personas en ciclos de pobreza e impotencia.
Nos estamos movilizando contra los traficantes de armas y los belicistas que tienen presupuestos ilimitados para la destrucción gratuita sin rendir cuentas ante el derecho internacional y sin respetar la vida y la dignidad humanas.
Nos estamos movilizando contra las empresas de tecnología de IA que buscan inducir a la adicción a sus productos entre nuestras hijas e hijos para criar clientes en lugar de personas con pensamiento crítico. Nos resistimos a todos los intentos de reemplazar la relación estudiante-docente, la base de la educación y la civilización durante milenios, con chatbots transaccionales, aduladores y antropomórficos que monopolizan nuestra atención, se alimentan de nuestro conocimiento sin nuestro permiso, monetizan nuestro propio trabajo creativo y nos lo venden como progreso.
Nos movilizamos contra los monopolios de los combustibles fósiles que dañan nuestro planeta y trabajan para socavar los esfuerzos por construir un futuro verde y sostenible para todas las personas.
Somos la profesión del saber, somos organizaciones de conocimiento y nos movilizamos en todas las comunidades para educar e inspirar un futuro diferente.
Este Primero de Mayo, hacemos un llamado a las personas de todo el mundo para que nos acompañen. ¡Desconéctense, comuníquense, organícense!
Debemos abrir los ojos y reconocer nuestra lucha individual en la lucha compartida que une a toda la humanidad.
Debemos mantener la solidaridad y elegirnos con todas nuestras fuerzas y todo nuestro coraje.
Debemos elegir la humanidad, la dignidad, el amor y la igualdad no como eslóganes vacíos, sino como nuestro futuro compartido.
El movimiento sindical mundial de la educación seguirá siendo un faro, un escudo y una fuerza que resiste y se eleva en favor de nuestro estudiantado y nuestras comunidades en todo el mundo.
¡Trabajadores del saber del mundo: la unión hace la fuerza!