Los sindicatos de docentes de África Austral reafirman su compromiso con la campaña “¡Por la pública! Creamos escuela”
Líderes sindicales del sector educativo de toda África Austral renuevan su compromiso con una educación de calidad, inclusiva, equitativa y financiada con fondos públicos, entendida como un derecho humano fundamental y un bien público.
Bajo el lema “Una educación pública de calidad comienza con una financiación de calidad”, la Internacional de la Educación (IE) celebró los días 23 y 24 de julio de 2026 su reunión subregional en Johannesburgo (Sudáfrica). El encuentro congregó a 33 representantes de organizaciones sindicales afiliadas a la IE de Botsuana, Esuatini, Lesoto, Malaui, Namibia, Sudáfrica, Zambia y Zimbabue, junto con responsables de la Internacional de la Educación, la Alianza Mundial para la Educación (GPE) y la Iniciativa Regional del Personal Docente para África (RTIA). El encuentro tuvo como objetivo impulsar la labor colectiva de incidencia para lograr una mayor financiación de la educación, en el marco de la campaña “ ¡Por la pública! Creamos escuela”.
“Financiamos lo que valoramos”
“La educación no es un privilegio. Es un derecho humano fundamental y la base sobre la que se construyen sociedades justas, democráticas y prósperas”, reafirmó el presidente de la IE, Mugwena Maluleke, dirigiéndose a personas participantes.

A pesar de ello, “en todo el sur de África, la realidad sigue siendo dura. Las aulas están masificadas, las escuelas carecen de recursos y el personal docente soporta una carga de trabajo excesiva. A millones de niños y niñas se les niega la educación de calidad que merecen. Los gobiernos suelen decirnos que no hay dinero para la educación, ni para el personal docente ni para las infraestructuras, ni para los materiales didácticos”, añadió.
Sin embargo, para él, la cuestión no es si hay o no dinero, sino en qué deciden gastarlo nuestros gobiernos.
Debido a las instituciones monetarias internacionales, explicó, los países de África gastan mucho más en devolver la deuda que en educación. El dinero que debería destinarse a construir escuelas, contratar docentes y apoyar al alumnado acaba, en cambio, en manos de los acreedores, y añadió que, al mismo tiempo, miles de millones de dólares salen del continente cada año a través de flujos financieros ilícitos, la evasión fiscal y la transferencia de beneficios.
“Estos no son tropiezos económicos. Son decisiones políticas”, afirmó Maluleke. “Cuando se niegan salarios dignos al personal docente, se congela la contratación y se permite que las escuelas se desmoronen mientras la riqueza se acumula en manos de unos pocos, debemos llamar a las cosas por su nombre: es una injusticia. Debemos denunciar las políticas de austeridad que anteponen la deuda al desarrollo, los acreedores a los niños y las niñas, y los dividendos a las personas”.
Maluleke recordó que la campaña “¡Por la pública! Creamos escuela”, no se limita a reclamar un aumento de los presupuestos. Reivindica la construcción de una sociedad diferente, en la que se reconozca la educación pública como un bien de interés general, se respete al profesorado como colectivo profesional y que todas las personas niñas tengan acceso a una educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad, independientemente de su origen.
El presidente de la IE reiteró las reivindicaciones de los sindicatos de la enseñanza de todo el mundo: financiar íntegramente la educación pública, destinar al menos el 20 % de los presupuestos nacionales a la educación, contratar y mantener personal docente cualificado, poner fin a las medidas de austeridad que socavan los servicios públicos, promover la justicia fiscal y frenar los flujos financieros ilícitos, y rechazar la privatización y la comercialización de la educación.
“Financiamos lo que valoramos”, dijo. “Si de verdad valoramos a nuestras niñeces, nuestro futuro, nuestra democracia y nuestro desarrollo, debemos financiar adecuadamente la educación pública. Los presupuestos son documentos morales. Revelan nuestras prioridades. Por tanto, exijamos a nuestros gobiernos que respalden sus promesas con recursos e inviertan en el futuro mediante una educación pública de calidad”, añadió.
“Organicémonos. Movilicémonos. Pasemos a la acción. Al fin y al cabo, financiamos lo que valoramos, y no hay mayor inversión que la educación de las próximas generaciones. El futuro de nuestras naciones depende de ello”, concluyó.
Identificar espacios donde reivindicar una mayor financiación de la educación pública
Dennis Sinyolo, director regional de la IE para África, destacó la necesidad de aumentar la inversión en el profesorado, el personal de apoyo educativo, las infraestructuras y los recursos para la enseñanza y el aprendizaje en todo el continente.

Además, identificó espacios donde la IE y los sindicatos de docentes pueden estar presentes y reclamar una mayor financiación de la educación pública. Señaló que existen claras oportunidades para colaborar con la Unión Africana y la Comunidad de Desarrollo de África Austral.
Sinyolo mencionó la Década de Acción Acelerada para la Transformación de la Educación y el Desarrollo de Competencias en África, puesta en marcha en Adís Abeba (Etiopía) en octubre de 2025, y señaló que dicha Década, en consonancia con la Agenda 2063: el África que queremos y el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4, se sustenta en tres marcos continentales principales: la Estrategia Continental de Educación para África 2026-2035 de la Unión Africana, la Estrategia de Ciencia, Tecnología e Innovación para África y la Estrategia Continental de Educación y Formación Técnicas y Profesionales.
La Década se rige por tres compromisos principales: acabar con la pobreza educativa y garantizar la alfabetización y la adquisición de competencias básicas en matemáticas para todas las personas niñas de África; revalorizar la profesión docente, asegurando que el personal docente reciba formación, sea valorado y esté capacitado para desempeñar su labor; y adaptar la educación al futuro del trabajo, haciendo hincapié en la transformación digital, la innovación y las competencias relevantes para las economías verdes y digitales.
Tras escuchar a las personas participantes informar sobre las iniciativas de la campaña en sus respectivos países, les felicitó diciendo: “Han descrito con claridad cuál es el contexto, los problemas a los que se enfrentan y, lo que es más importante, los avances que han logrado a pesar de ellos”.
Además, animó a los sindicatos a realizar una labor de incidencia basada en evidencias y a utilizar las plataformas estratégicas regionales y continentales para influir en las decisiones políticas y presupuestarias.
Angelo Gavrielatos, responsable de la campaña “¡Por la pública! Creamos Escuela” de la IE, destacó la crisis mundial provocada por la escasez de docentes y esbozó estrategias para que los sindicatos de docentes movilicen a sus miembros, involucren a las instancias responsables de la formulación de políticas y generen apoyo ciudadano a una mayor inversión en educación. También subrayó que las Recomendaciones de las Naciones Unidas sobre la profesión docente son herramientas clave que los sindicatos pueden utilizar para instar a sus gobiernos a que aumenten la inversión en educación pública.

Invertir en educación a escala nacional
April Golden, especialista sénior en alianzas de la GPE, compartió ejemplos de cómo la Alianza Mundial para la Educación (GPE, sus siglas en inglés) apoya a los países de la región mediante subvenciones, asistencia técnica y reformas destinadas a mejorar la calidad de la enseñanza, la equidad, la rendición de cuentas y la financiación nacional de la educación. Destacó el papel del profesorado a la hora de influir en la opinión pública, en las decisiones fiscales y de exigir responsabilidades a los gobiernos.

También señaló una paradoja: la educación es la fuente más poderosa de resiliencia, pero está perdiendo prioridad precisamente cuando más se necesita.
A continuación, explicó que la GPE organiza grupos locales de educación que actúan como plataformas a escala nacional para la planificación, el seguimiento y el diálogo en materia de educación.
La GPE ha estado colaborando con la IE para encontrar formas de incorporar al profesorado a los espacios donde se debaten las políticas, añadió.
También informó sobre el ajuste de la financiación de la GPE para Esuatini, Lesoto, Malaui, Namibia, Zambia y Zimbabue, e insistió en la necesidad de seguir una doble estrategia para financiar la educación: recaudar fondos para la GPE y aumentar los presupuestos nacionales.
Declaración de Johannesburgo sobre la financiación de la educación pública
Los dirigentes sindicales adoptaron la Declaración de Johannesburgo sobre la financiación de la educación pública.

En ella se reconoce que “la educación es fundamental para el desarrollo sostenible, la justicia social, la transformación económica, la paz y la participación democrática” y que “ningún sistema educativo puede ofrecer una educación de mayor calidad que la que reciben sus docentes, por lo que la inversión sostenida en la profesión docente es esencial para ofrecer una educación de calidad para todos y para todas”.

Asimismo, expresa una “profunda preocupación por la grave escasez de docentes y las crisis de infraestructura provocadas por la falta crónica de financiación de la enseñanza pública en toda África Austral”.
La declaración insta a los Estados miembros de la Comunidad de Desarrollo de África Austral y a todas las partes interesadas en el ámbito de la educación a:
- Aumentar la inversión pública en educación, cumpliendo los criterios de referencia acordados internacionalmente en materia de financiación de la educación, que establecen un 6 % del PIB y un 20 % del presupuesto nacional.
- Priorizar la inversión en la profesión docente, en particular en la formación del profesorado, su contratación, desarrollo profesional, salarios dignos y mejores condiciones laborales;
- Reforzar los sistemas de educación pública mediante la inversión en infraestructuras, materiales didácticos y de aprendizaje, recursos digitales y entornos de aprendizaje seguros;
- Rechazar las políticas que comercializan o privatizan la enseñanza pública en detrimento de la equidad, la calidad y la justicia social;
- Promover el diálogo social y sobre las políticas educativas garantizando la participación de los sindicatos de la enseñanza y sus miembros en el diseño, la implementación y el seguimiento de dichas políticas;
- Aplicar las Recomendaciones de las Naciones Unidas sobre la profesión docente como vía para fortalecer los sistemas educativos y alcanzar el ODS 4;
- Apoyar la justicia fiscal y la movilización progresiva de recursos nacionales para garantizar una financiación sostenible de una educación pública de calidad, y
- Proteger la educación como bien público y derecho humano, garantizando el acceso a una educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad para todos los niños, niñas, jóvenes y adultos.
Asimismo, insta a las organizaciones afiliadas a la IE a “ampliar y acelerar la movilización nacional y regional en el marco de la campaña ¡Por la pública! Creamos escuela, reforzar las alianzas con la sociedad civil, las familias, el alumnado, parlamentarios y socios para el desarrollo, e intensificar la labor de incidencia para lograr una mayor inversión pública y sostenible en educación”.
Las organizaciones afiliadas a la IE también deberían “hacer un seguimiento de los compromisos de los gobiernos, compartir evidencias y experiencias en toda la región y promover colectivamente la visión de unos sistemas educativos públicos sólidos, bien dotados de recursos y plenamente financiados que no dejen a nadie atrás”.
Puede leer más sobre esta reunión en la web de la IE África.