Reforma del presupuesto educativo: maximizar el impacto de la financiación de la educación a fin de garantizar la calidad y la equidad en Indonesia
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Indonesia merece que se le reconozca por haber convertido la educación en una prioridad constitucional. Este compromiso refleja la convicción de nuestro país que la educación no es un mero sector de desarrollo, sino la base misma del desarrollo humano, la democracia y la ciudadanía. Sin embargo, a pesar de la atención que el Estado presta a la educación, sigue pendiente una pregunta fundamental: ¿en qué medida la política presupuestaria en materia de educación es realmente capaz de abordar las cuestiones relativas a la calidad y la equidad educativas?
En la práctica, el análisis del volumen del presupuesto educativo por sí solo no basta para determinar hasta qué punto es adecuado para mejorar la calidad del aprendizaje y la distribución equitativa de los servicios educativos. El problema principal radica en el enfoque de la política presupuestaria, que sigue basándose en un cálculo de las “funciones educativas” estandarizado y único para todas las personas, en lugar de tener en cuenta las necesidades reales del estudiantado y de cada unidad educativa. Además, el presupuesto educativo se distribuye entre varios ministerios e instituciones entre los que existe una diversidad de intereses, en particular la educación, así como la formación del funcionariado público. Como consecuencia, la orientación del presupuesto está fragmentada y disminuye su influencia sobre la calidad de la educación nacional.
Esta situación ejerce un impacto directo en las escuelas y universidades. Las instalaciones, el acceso a la tecnología y el apoyo al aprendizaje resultan insuficientes en numerosas unidades educativas. Las disparidades en la calidad de la educación entre las regiones siguen siendo importantes. Las políticas y el apoyo presupuestario no satisfacen plenamente las necesidades de las escuelas situadas en regiones alejadas y desfavorecidas, por lo que siguen experimentando dificultades para cumplir con las normas nacionales.
El personal docente es el elemento más importante. En su calidad de figura clave de la educación, el profesorado debe ser el eje central de la política presupuestaria. Sin embargo, gran parte del profesorado sigue experimentando problemas relativos a su bienestar, a una situación laboral incierta y a un acceso limitado al desarrollo profesional continuo. El exceso de cargas administrativas también consume la energía y el tiempo del personal docente, lo que merma su atención al proceso de aprendizaje. Sin políticas presupuestarias que apoyen al profesorado, no es realista esperar una transformación sostenible de la educación.
La educación superior también experimenta problemas similares. La insuficiencia de las asignaciones presupuestarias ha provocado un aumento de la carga financiera para el estudiantado. Esta situación amenaza el principio de la educación como derecho y acentúa las desigualdades en lo que se refiere al acceso, especialmente para los grupos desfavorecidos. Paradójicamente, esta es una situación que también repercute en la oferta de futuros educadores y educadoras, entre los que se cuenta el futuro personal docente y académico, personal que debería recibir el pleno apoyo del Estado.
En este contexto, el sindicato PGRI (Association of Teachers of the Republic of Indonesia) ha reafirmado su posición a favor de una reforma del presupuesto educativo más equitativa, eficaz y centrada en la calidad. Tenemos la convicción de que la política presupuestaria en materia de educación debe recuperar su objetivo principal: garantizar una educación pública inclusiva, de calidad y equitativa.
Con este fin, nos hemos sumado a la campaña “ ¡Por la pública! Creamos escuela” de la Internacional de la Educación, llevando a Indonesia esta movilización mundial.
La campaña ¡Por la pública! Creamos escuela hace hincapié en que la financiación de la educación es responsabilidad de los gobiernos y de la comunidad mundial, y no una carga que deba recaer sobre las personas o las familias. La única manera de lograr una educación de calidad es que los gobiernos consideren la educación como una inversión pública a largo plazo, centrada en el reforzamiento de los centros educativos públicos, el bienestar del personal de la educación y el acceso equitativo para toda la ciudadanía. La PGRI, como parte integrante de la Internacional de la Educación, apoya plenamente esta campaña como manifestación de la solidaridad mundial y de nuestro compromiso nacional con la mejora del sistema educativo.
La reforma del presupuesto educativo es imperativa. Es necesaria una evaluación exhaustiva para garantizar que las asignaciones presupuestarias respondan realmente a las necesidades educativas fundamentales. Debe darse prioridad a las instituciones que imparten directamente la educación, fijándose como objetivo principal mejorar la calidad del aprendizaje, fortalecer la profesionalidad del personal docente y académico y garantizar la igualdad de acceso a la educación. Es preciso poner fin a la fragmentación presupuestaria, que socava la eficacia de las políticas, mediante una coordinación y una armonización claras.
Además, la reforma del presupuesto educativo debe inscribirse en un marco político nacional más amplio. La Ley del Sistema Educativo Nacional afirma el derecho de toda la ciudadanía a recibir una educación de calidad. La agenda de desarrollo nacional, particularmente la perspectiva de desarrollar los recursos humanos de nuestro país, sitúa la educación en el centro de nuestra estrategia para el futuro.
Nuestro sindicato ha demostrado una y otra vez que somos un socio fuerte y fiable para los responsables políticos que desean mejorar la calidad de la educación en Indonesia. La participación en el diálogo social y político nos ha permitido obtener resultados tangibles para el profesorado de todo el país, en particular la conversión definitiva de hasta un millón de docentes interinos e interinas con el fin de garantizarles un empleo permanente. Hasta la fecha, 700.000 docentes tendrán acceso a programas de formación profesional para completar su certificación, lo que les aportará ventajas adicionales.
Este diálogo social debe continuar. Estamos en disposición de colaborar con las personas responsables a nivel político para que la reforma del presupuesto educativo refuerce la eficacia y garantice la calidad y la equidad de la educación para todo el estudiantado de Indonesia.
Las opiniones expresadas en este blog pertenecen al autor y no reflejan necesariamente ninguna política o posición oficial de la Internacional de la Educación.